Pues tendría gracia, si no fuera dramático, los que está pasando en alguno barrios de la gran ciudad norteamericana. Se están produciendo ataques violentos contra latinoamericanos, particularmente mexicanos. Cualquiera podría pensar que el Ku Kus Klan ha reaparecido tan al norte del país y se dedica ahora a perseguir a la gente morena, que no negra.
Pues no, resulta que los agresores racistas son ahora negros de toda negritud. O sea, a los que antes perseguían los del capirote y la cruz ardiendo, se han convertido ahora de víctimas en verdugos. No obstante, como en todo ataque racista, existen características comunes en esta clase de delitos. Así, el móvil es xenófobo, contra una comunidad o una raza en especial, aunque esta clase de individuos descerebrados no suelen distinguir mucho en cuanto a nacionalidades. Otra nota de este tipo de agresiones es la cobardía, pues siempre atacan varios a una sola persona, para asegurarse el éxito de la agresión, además de que, desde el punto de vista sicológico, está demostrado que el racista en general precisa actuar en grupo, lo que le confiere más posibilidades de impunidad y además su ego y sus ideas racistas se afirman, al apoyarse unos a otros en su comportamiento criminal.
Lo malo de todo esto es que violencia llama a violencia y pronto veremos como los otros, lo agredidos, que tampoco son mancos, se radicalizan y se organizan para defender o atacar en su caso. Esto es lo más probable, teniendo en cuenta además que muchas de las personas que sufren estos atentados no los denuncian porque se encuentran en situación ilegal en el país. Y con la que está cayendo en EEUU con el tema de la inmigración, a ver quién es el guapo espalda mojada que acude a una comisaría de policía a denunciar que le han pegado unos negros..
La guerra está servida. Como no se tomen rápidamente medidas y bien enérgicas, el problema va a crecer y luego serán bien difícil pararlo.
sábado, 7 de agosto de 2010
lunes, 2 de agosto de 2010
EL KAISER DE LA FORMULA UNO, O SABER RETIRARSE A TIEMPO
Tenemos dos grandes campeones, que deberian de haber dejado la competición. Uno es Lance Amstrong y el otro Mikel Schumaker. Ellos lo han sido todo, el primero con siete Tours y el otro con siete campeonatos del mundo. Ahí es nada.
Pero el tiempo pasa para todo el mundo. En Puerto Rico a los ancianos les llaman envejecientes, cuando todos lo somos desde que nacemos. Y en el deporte de competición se envejece muy rápido. Y los jóvenes vienen empujando con ganas, buscando su trozo en la gloria del deporte de competición. Resulta triste, cuando no patético, ver al gran ciclista perder una minutada subiendo un puerto de montaña y al gran campeón de la Fórmula uno, siendo doblado por segundones con los que ha corrido y que no le veían ni el rebufo en las carreras cuando estaba en plena forma.
Más triste y aun indignante, que el Kaiser tenga que recurrir a una maniobra marrullera, poniendo en peligro la vida de otro contendiente, cuando arrincona a Barriquelo contra un muro de hormigón a 300 Kilómetros por hora, para evitar que le pase. Le pasó al fin y le sacó bastante distancia en el gran premio de Hungría.
Nunca segundas partes fueron buenas, se dice, y en el deporte de competición no vale volver cuando ya no se está en adecuadas condiciones físicas para ser de nuevo lo que se fué. No entiendo que pueden buscar estos grandes campeones en comprobar que ya no son lo que eran. Esto es fácil de probar, sólo hace falta subirse a una bici o a un bólido de competición y hacer una prueba y enseguida pueden ver que no dan ni de lejos el nivel de grandes deportistas que tuvieron en su día. ¿ Por qué lo hacen entonces?En el caso de los boxeadores, por ejemplo, hay grandes campeones que volvieron al ring por motivos económicos. Simplemente estaban arruinados, porque gastaron todo lo que habían conseguido con los puños. Pero este no es el caso de los dos campeones que comentamos. Estos han ganado tanto dinero, que no son capaces de gastarlo.
Así pues, parece que existe una especie de morbo, mezcla de masoquismo, que les lleva a seguir en la competición, aunque los machaquen los adversarios y tal vez la irresistible tendencia del ser humano a negarse a las canas y tratar de alargar la juventud. Están en su derecho de dar este penoso espectáculo, pero lo que sí se les puede pedir es que estén a la altura de su enorme categoría deportiva y se comporten en consecuencia. Lo que hizo hoy Schumaker en la carrera de Hungría nos puso a todos los pelos de punta y es impropio de un gran campeón como él. Y ni siquiera ha pedido disculpas. A ver si se retira y Amstrong también, será mucho mejor para ellos.
Pero el tiempo pasa para todo el mundo. En Puerto Rico a los ancianos les llaman envejecientes, cuando todos lo somos desde que nacemos. Y en el deporte de competición se envejece muy rápido. Y los jóvenes vienen empujando con ganas, buscando su trozo en la gloria del deporte de competición. Resulta triste, cuando no patético, ver al gran ciclista perder una minutada subiendo un puerto de montaña y al gran campeón de la Fórmula uno, siendo doblado por segundones con los que ha corrido y que no le veían ni el rebufo en las carreras cuando estaba en plena forma.
Más triste y aun indignante, que el Kaiser tenga que recurrir a una maniobra marrullera, poniendo en peligro la vida de otro contendiente, cuando arrincona a Barriquelo contra un muro de hormigón a 300 Kilómetros por hora, para evitar que le pase. Le pasó al fin y le sacó bastante distancia en el gran premio de Hungría.
Nunca segundas partes fueron buenas, se dice, y en el deporte de competición no vale volver cuando ya no se está en adecuadas condiciones físicas para ser de nuevo lo que se fué. No entiendo que pueden buscar estos grandes campeones en comprobar que ya no son lo que eran. Esto es fácil de probar, sólo hace falta subirse a una bici o a un bólido de competición y hacer una prueba y enseguida pueden ver que no dan ni de lejos el nivel de grandes deportistas que tuvieron en su día. ¿ Por qué lo hacen entonces?En el caso de los boxeadores, por ejemplo, hay grandes campeones que volvieron al ring por motivos económicos. Simplemente estaban arruinados, porque gastaron todo lo que habían conseguido con los puños. Pero este no es el caso de los dos campeones que comentamos. Estos han ganado tanto dinero, que no son capaces de gastarlo.
Así pues, parece que existe una especie de morbo, mezcla de masoquismo, que les lleva a seguir en la competición, aunque los machaquen los adversarios y tal vez la irresistible tendencia del ser humano a negarse a las canas y tratar de alargar la juventud. Están en su derecho de dar este penoso espectáculo, pero lo que sí se les puede pedir es que estén a la altura de su enorme categoría deportiva y se comporten en consecuencia. Lo que hizo hoy Schumaker en la carrera de Hungría nos puso a todos los pelos de punta y es impropio de un gran campeón como él. Y ni siquiera ha pedido disculpas. A ver si se retira y Amstrong también, será mucho mejor para ellos.
viernes, 30 de julio de 2010
LOS TOROS, POBRE VENGANZA
Al fin, el Parlamento catalán se ha cargado los toros. Bueno, todos no. Los valientes activistas politicos, defensores de los derechos del astado, no se han atrevido con las vaquillas que, por lo visto, sufren mucho menos que sus hermanos mayores. Ahí es nada que hubieran prohibido esta fiesta de tauromaquia menor en todo el territorio. Hay pueblos, muchos sobre todo en la zona de Lérida y Tarragona, donde el espectáculo taurino, en distintas modalidades, es obligado a la hora de celebrar la fiesta local.
Así pues, caña al mono hasta que se aprenda el catecismo en euskera, en catalán en este caso. Y todo lo que huela a bandera española, como la fiesta nacional por excelencia, pues a ver como hacermos para joderla.
El president Montilla que, como es sabido, nació en un pueblo cordobés, ha votado en contra de la prohibición, a lo mejor porque si lo hacía a favor ya no podría volver a Iznájar y mirarles a la cara a sus vecinos, que seguro no entenderían que un andaluz vote en contra de las corridas de toros.
A los que han votado a favor, curiosamente todos nacionalistas, ni siquiera les ha pesado mucho el nubarrón de las reclamaciones de daños y perjuicios que se le viene encima a la Generalitat de Cataluña. Digo yo que tal cosa será porque a ellos no les va a salir del bolsillo, porque si así fuera a los mejor se lo pensaban dos veces.
Pero prohíbe, que algo queda. Los ecologistas, naturistas y otros istas están que no se lo creen, todos contentos los angélicos, sin darse cuenta que en realidad lo que se esconde detrás de este palo a los toros es tratar de hacer de alguna manera una afrenta al resto de España. Por esta teoría, lo que seguirá será la prohibición del flamenco, porque atenta contra la integridad de las cuerdas vocales o por cualquier otra chorrada que se le ocurra a los promotores que, con tal de fastidiar, ya no saben que inventar.
Así como está claro que detrás de la prohibición de la fiesta nacional están los nacionalistas catalanes, los que los apoyan en la calle predican los derechos de los animales, que por supuesto no existen más que en su imaginación y muchos de ellos, vegetarianos de pro esperan con ilusión el día en que todos nos veamos obligados a comer hierba. Eso sí, por Ley votada en cualquier parlamento de políticos irresponsables e irreflexivos que en muchos casos concretos sacan adelante iniciativas legislativas que no representan a los ciudadanos que les han votado, sino su propia opinión, intereses o manías. Esto es lo que ha pasado en realidad con la prohibición de los toros en Cataluña. Parece una pobre venganza por lo de la sentencia del Tribunal Constitucional. Dan pena.
Así pues, caña al mono hasta que se aprenda el catecismo en euskera, en catalán en este caso. Y todo lo que huela a bandera española, como la fiesta nacional por excelencia, pues a ver como hacermos para joderla.
El president Montilla que, como es sabido, nació en un pueblo cordobés, ha votado en contra de la prohibición, a lo mejor porque si lo hacía a favor ya no podría volver a Iznájar y mirarles a la cara a sus vecinos, que seguro no entenderían que un andaluz vote en contra de las corridas de toros.
A los que han votado a favor, curiosamente todos nacionalistas, ni siquiera les ha pesado mucho el nubarrón de las reclamaciones de daños y perjuicios que se le viene encima a la Generalitat de Cataluña. Digo yo que tal cosa será porque a ellos no les va a salir del bolsillo, porque si así fuera a los mejor se lo pensaban dos veces.
Pero prohíbe, que algo queda. Los ecologistas, naturistas y otros istas están que no se lo creen, todos contentos los angélicos, sin darse cuenta que en realidad lo que se esconde detrás de este palo a los toros es tratar de hacer de alguna manera una afrenta al resto de España. Por esta teoría, lo que seguirá será la prohibición del flamenco, porque atenta contra la integridad de las cuerdas vocales o por cualquier otra chorrada que se le ocurra a los promotores que, con tal de fastidiar, ya no saben que inventar.
Así como está claro que detrás de la prohibición de la fiesta nacional están los nacionalistas catalanes, los que los apoyan en la calle predican los derechos de los animales, que por supuesto no existen más que en su imaginación y muchos de ellos, vegetarianos de pro esperan con ilusión el día en que todos nos veamos obligados a comer hierba. Eso sí, por Ley votada en cualquier parlamento de políticos irresponsables e irreflexivos que en muchos casos concretos sacan adelante iniciativas legislativas que no representan a los ciudadanos que les han votado, sino su propia opinión, intereses o manías. Esto es lo que ha pasado en realidad con la prohibición de los toros en Cataluña. Parece una pobre venganza por lo de la sentencia del Tribunal Constitucional. Dan pena.
lunes, 26 de julio de 2010
TODOS CON SANTIAGO
Pues no deja de tener su gracia que, mientras por la puerta principal y en acto solemne, el más alto representante del Estado Español, es decir, el Rey, pronunciaba el discurso de la ofrenda al Apóstol Santiago, por la otra, en la Plaza de la Quintana, los nacionalistas radicales tenían su mitin, en el cual, reclamaban, entre otras cosas, que se modifique la Constitución para que el nuevo Estatuto gallego que anhelan, pueda definir como nación a esta bella tierra gallega.
Así la España oficial, religiosa, rindiendo ofrenda a una imágen de un santo que jamás estuvo en Santiago, infringiendo claramente los principios de laicidad de un estado moderno, le pide al Apóstol que haga milagros de todo tipo, económicos, sociales y políticos. Este brindis al cielo cuyo verdadero trasfondo político es que el Rey suelte su discurso, pidiendo unidad a los españoles, lo que está muy bien, tiene su contrapunto en el otro lado de la catedral, en donde los bloqueiros sueltan sus consignas más apreciadas.
Todo esto es en realidad pura democracia y así las gentes que han querido ir a aclamar a los Reyes son tan respetables como las que van a a aplaudir en la Plaza de la Quintana. Pero lo más curioso de todo es que por un lado coinciden los más católicos, los que creen en los santos y en los milagros, aunque no exista prueba alguna de su realidad y aún las haya en contra, y por el otro, los ateos, los comunistas. Y todos se juntan alrededor del Apostol Santiago, el matamoros, el de las cruzadas contra el infiel, el de Santiago y cierra España, ec, etc...
Pero en realidad lo que queda de positivo en todo esto es el gran negocio que produce el ser el centro de la cristiandad y que la magia de la ciudad gallega lleve a miles y miles de personas, a peregrinar y hacer cientos de kilómetros, a pie, a caballo o en bici hasta a aquellos que ni siquiera son religiosos.
Por eso la medalla de oro de Galicia concedida a nuestro amigo Vazquez Portomeñe este 25 de julio está más que justificada. Porque al potenciar el año santo y el camino de Santiago ya desde el año 1993 (!cómo pasan los años!)consiguió algo bien difícil como es unir por un día a todos los gallegos de derechas, de izquierdas, nacionalistas, independentistas e indiferentes, o sea a todos, en torno a la figura del Santo que nunca estuvo en Santiago de Compostela, o sea, Santiago Apóstol.
Así la España oficial, religiosa, rindiendo ofrenda a una imágen de un santo que jamás estuvo en Santiago, infringiendo claramente los principios de laicidad de un estado moderno, le pide al Apóstol que haga milagros de todo tipo, económicos, sociales y políticos. Este brindis al cielo cuyo verdadero trasfondo político es que el Rey suelte su discurso, pidiendo unidad a los españoles, lo que está muy bien, tiene su contrapunto en el otro lado de la catedral, en donde los bloqueiros sueltan sus consignas más apreciadas.
Todo esto es en realidad pura democracia y así las gentes que han querido ir a aclamar a los Reyes son tan respetables como las que van a a aplaudir en la Plaza de la Quintana. Pero lo más curioso de todo es que por un lado coinciden los más católicos, los que creen en los santos y en los milagros, aunque no exista prueba alguna de su realidad y aún las haya en contra, y por el otro, los ateos, los comunistas. Y todos se juntan alrededor del Apostol Santiago, el matamoros, el de las cruzadas contra el infiel, el de Santiago y cierra España, ec, etc...
Pero en realidad lo que queda de positivo en todo esto es el gran negocio que produce el ser el centro de la cristiandad y que la magia de la ciudad gallega lleve a miles y miles de personas, a peregrinar y hacer cientos de kilómetros, a pie, a caballo o en bici hasta a aquellos que ni siquiera son religiosos.
Por eso la medalla de oro de Galicia concedida a nuestro amigo Vazquez Portomeñe este 25 de julio está más que justificada. Porque al potenciar el año santo y el camino de Santiago ya desde el año 1993 (!cómo pasan los años!)consiguió algo bien difícil como es unir por un día a todos los gallegos de derechas, de izquierdas, nacionalistas, independentistas e indiferentes, o sea a todos, en torno a la figura del Santo que nunca estuvo en Santiago de Compostela, o sea, Santiago Apóstol.
viernes, 23 de julio de 2010
LA GUERRA DE LAS BANDERAS
Todavía se pueden ver banderas españolas en algunos coches y colgadas por ahí en las fachadas de casas y pisos. Seguro que a nuestros nacionalistas españoles de Galicia, pais Vasco y Cataluña no les ha hecho ninguna gracia la explosión de rojo y amarillo, que han tenido que soportar por doquier y a miles. Y eso de forma espontánea y pagándolas cada uno de su bolsillo. Eso y las concentraciones de miles de personas para animar a nuestra selección, para las cuales no ha hecho falta fletar autobuses ni otros medios de “ayuda” que se suelen emplear en otras manifestaciones de cariz político.
Así las cosas, los nacionalistas del Ayuntamiento de Vigo (no sé si en otros sitios hay iniciativas parecidas), han decidido que ese organismo regale 5.000 banderas de Galicia, para que el personal las pueda lucir el 25 de julio.
Pues está muy bien y lo ideal sería que la gente las colgara al lado de las nacionales, para transmitir así el mensaje de que ambas enseñas no son contrarias ni contradictorias y que la gente, la mayoría inmensa del pueblo gallego, lo entendemos así. Y que no hay inconveniente alguno ni contraposición en que se luzcan todas las banderas, aunque cada una en su sitio y representando lo que de verdad tienen que representar, la de Europa, porque todos somos europeos, la de España, porque todos somos españoles, la de cualquier autonomía, en este caso la de Galicia y la de Vigo. Y luego, si queremos, podemos seguir con la del Celta, la de la asociación de vecinos y cualquier otra que se nos ocurra.
Naturalmente que los tiros no van por ahí, ni los nacionalistas dan puntada sin hilo. La intención de establecer una competencia con las banderas españolas está bastante clara, aunque naturalmente no es lo mismo comprarlas que te las regalen. Hacer proselitismo y campaña para que se luzcan, que colocarlas de forma expontánea y sin que nadie lo haya indicado. Para que la gente hiciera lo mismo hace falta ganar un campeonato del mundo de futbol. Y, eso, hoy por hoy, sólo lo ha conseguido la roja. Y lo de las banderas ha resultado ser todo un plebiscito popular y espontáneo. Se siente, chicos, pero deberíais de tomar nota.
Así las cosas, los nacionalistas del Ayuntamiento de Vigo (no sé si en otros sitios hay iniciativas parecidas), han decidido que ese organismo regale 5.000 banderas de Galicia, para que el personal las pueda lucir el 25 de julio.
Pues está muy bien y lo ideal sería que la gente las colgara al lado de las nacionales, para transmitir así el mensaje de que ambas enseñas no son contrarias ni contradictorias y que la gente, la mayoría inmensa del pueblo gallego, lo entendemos así. Y que no hay inconveniente alguno ni contraposición en que se luzcan todas las banderas, aunque cada una en su sitio y representando lo que de verdad tienen que representar, la de Europa, porque todos somos europeos, la de España, porque todos somos españoles, la de cualquier autonomía, en este caso la de Galicia y la de Vigo. Y luego, si queremos, podemos seguir con la del Celta, la de la asociación de vecinos y cualquier otra que se nos ocurra.
Naturalmente que los tiros no van por ahí, ni los nacionalistas dan puntada sin hilo. La intención de establecer una competencia con las banderas españolas está bastante clara, aunque naturalmente no es lo mismo comprarlas que te las regalen. Hacer proselitismo y campaña para que se luzcan, que colocarlas de forma expontánea y sin que nadie lo haya indicado. Para que la gente hiciera lo mismo hace falta ganar un campeonato del mundo de futbol. Y, eso, hoy por hoy, sólo lo ha conseguido la roja. Y lo de las banderas ha resultado ser todo un plebiscito popular y espontáneo. Se siente, chicos, pero deberíais de tomar nota.
martes, 20 de julio de 2010
ALBERTO CONTADOR
Pues en la etapa de ayer, Contador se puso lider del Tour de Francia. Andi Schleck atacó en los últimos kilómetros de la etapa y Alberto Contador arrancó detrás de él. En el momento en que le superaba, al de Luxenburgo le saltó la cadena y se tuvo incluso que bajar para ponerla en su sitio. En la bajada a tumba abierta, Alberto le raspó la distancia en segundo de la general y lo sobrepasó por 8 segundos.
Naturalmente que la carrera sigue abierta entre los dos máximos favoritos dado el estrecho margen entre el primero y el segundo de la general. Pero la polémica que ha surgido es si Alberto debería de haber parado al ver la avería mecánica de su máximo rival en la carrera.
La respuesta es clara. No. Independientemente de que se hubiera dado o no cuenta de la avería de Schleck (ha llegado a pedir disculpas aunque no existe falta deportiva alguna en su comportamiento) la realidad es que estamos ante la carrera ciclista más importante del mundo y nadie se puede andar con contempaciones. Hay un reglamento que cumplir y punto. Pero es que, aunque se tratara una carrera de juveniles, tampoco nadie para porque a otro se le salga un pedal o se le atasque el cambio. Y se de lo que hablo porque he competido en bicicleta y ya me ha pasado, como a cualquier ciclista, el realizar un mal cambio o el trazar mal una curva, o que se te salga el calapié y los otros no van a estar esperando porque son cosas que pasan en las carreras.
Además de que estaban al final, muy cerca de meta y se escapaba Samuel Sanchez y Menchof, que tampoco están tan lejos de Contador en la general.
Como dijo Hinault, que por algo le llamaban “el caimán”, la culpa es de la torpeza de Schleck al manejar el cambio. Efectivamente, las bicicletas de carreras modernas y más las que llevan los corredores profesionales funcionan a la perfeccción, pero lo que no se debe de hacer nunca (y me parece que fué lo que le ocurrió a Schleck) es cambiar cuando estás haciendo un gran esfuerzo sobre el pedal. Primero se cambia y luego se arranca, cuando la cadena está posicionada. Si fue esto lo que ocurrió, lo que debe de hacer el amigo Schleck es aprender a manejar mejor el cambio de la bici. Y punto. Y alberto Contador hizo lo que haría cualquier otro ciclista en las mismas condiciones. Incluyendo a Andi Schleck.
Naturalmente que la carrera sigue abierta entre los dos máximos favoritos dado el estrecho margen entre el primero y el segundo de la general. Pero la polémica que ha surgido es si Alberto debería de haber parado al ver la avería mecánica de su máximo rival en la carrera.
La respuesta es clara. No. Independientemente de que se hubiera dado o no cuenta de la avería de Schleck (ha llegado a pedir disculpas aunque no existe falta deportiva alguna en su comportamiento) la realidad es que estamos ante la carrera ciclista más importante del mundo y nadie se puede andar con contempaciones. Hay un reglamento que cumplir y punto. Pero es que, aunque se tratara una carrera de juveniles, tampoco nadie para porque a otro se le salga un pedal o se le atasque el cambio. Y se de lo que hablo porque he competido en bicicleta y ya me ha pasado, como a cualquier ciclista, el realizar un mal cambio o el trazar mal una curva, o que se te salga el calapié y los otros no van a estar esperando porque son cosas que pasan en las carreras.
Además de que estaban al final, muy cerca de meta y se escapaba Samuel Sanchez y Menchof, que tampoco están tan lejos de Contador en la general.
Como dijo Hinault, que por algo le llamaban “el caimán”, la culpa es de la torpeza de Schleck al manejar el cambio. Efectivamente, las bicicletas de carreras modernas y más las que llevan los corredores profesionales funcionan a la perfeccción, pero lo que no se debe de hacer nunca (y me parece que fué lo que le ocurrió a Schleck) es cambiar cuando estás haciendo un gran esfuerzo sobre el pedal. Primero se cambia y luego se arranca, cuando la cadena está posicionada. Si fue esto lo que ocurrió, lo que debe de hacer el amigo Schleck es aprender a manejar mejor el cambio de la bici. Y punto. Y alberto Contador hizo lo que haría cualquier otro ciclista en las mismas condiciones. Incluyendo a Andi Schleck.
sábado, 10 de julio de 2010
LA SELECCION ESPAÑOLA DE FUTBOL O TODOS A UNA
La roja, nuestra selección nacional de fútbol, está dando un ejemplo a todo el pais y nos está señalando un camino, que no por sabido, deja de ser fundamental. Nos está demostrando que la union hace la fuerza y que el único future está en el trabajo en equipo, en la buena coordinación, en la sumisión de los individualismos a los intereses communes.
Si queremos ver un ejemplo de todo lo contrario, de lo que no se debe de hacer, sólo tenemos que mirar hacia nuestros nietos, los argentinos. Con grandes figuras, con un entrenador iluminado, faltón y fanfarrón, que si tuviera algo de vergüenza ya habría dimitido con la velocidad del rayo, la selección argentina encajó un duro castigo de cuatro goles y no hubo más porque el árbitro pitó el final del encuentro.
Que bonito sería que todos los españoles, incluyendo a nuestros nacionalistas más montaraces, reflexionaran un poco con lo del fútbol. En nuestro mundo, en el mundo del siglo XXI, si se quiere ir delante, si se quiere triunfar, si se quiere mejorar, hay que trabajar en equipo. No queda otra.
Y esto que digo no comprende solo el nivel nacional español, que ya sería bueno que nos dejáramos de tanta discussion bizantina sobre el sexo de los ángeles, udes. ya me entienden, sino al europeo y, porque no, al mundial.
La selección española ha trabajado como una máquina bien engrasada y compensada y ahí están los resultados. Tomemos ejemplo y tratemos todos de empujar a una hacia las metas verdaderamente importantes. Y los resultados nos sorprenderán. En realidad, este equipo de futbol es lo menos español que pensar se pudiera. Pero es un grupo joven, de futuro y que nos regala la mejor esperanza de que a pesar de los agoreros, que en España con multitud, el pais está mejorando adecuadamente.
Si queremos ver un ejemplo de todo lo contrario, de lo que no se debe de hacer, sólo tenemos que mirar hacia nuestros nietos, los argentinos. Con grandes figuras, con un entrenador iluminado, faltón y fanfarrón, que si tuviera algo de vergüenza ya habría dimitido con la velocidad del rayo, la selección argentina encajó un duro castigo de cuatro goles y no hubo más porque el árbitro pitó el final del encuentro.
Que bonito sería que todos los españoles, incluyendo a nuestros nacionalistas más montaraces, reflexionaran un poco con lo del fútbol. En nuestro mundo, en el mundo del siglo XXI, si se quiere ir delante, si se quiere triunfar, si se quiere mejorar, hay que trabajar en equipo. No queda otra.
Y esto que digo no comprende solo el nivel nacional español, que ya sería bueno que nos dejáramos de tanta discussion bizantina sobre el sexo de los ángeles, udes. ya me entienden, sino al europeo y, porque no, al mundial.
La selección española ha trabajado como una máquina bien engrasada y compensada y ahí están los resultados. Tomemos ejemplo y tratemos todos de empujar a una hacia las metas verdaderamente importantes. Y los resultados nos sorprenderán. En realidad, este equipo de futbol es lo menos español que pensar se pudiera. Pero es un grupo joven, de futuro y que nos regala la mejor esperanza de que a pesar de los agoreros, que en España con multitud, el pais está mejorando adecuadamente.
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