La huelga general, como era de esperar, no tuvo nada de general ni mucho menos de voluntaria. Los piquetes informativos informaron como saben hacerlo, es decir, a base de silicona en las cerraduras, contenedores quemados y “o cierras, macho, o no respondemos”. Y la gente, cerró, claro, a contrapelo, cediendo de sus derechos y libertades y muchos, sobre todo los pequeños negocios, trabajando dentro con su plantilla completa.
El lumpen violento salió a la calle en Barcelona y, aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza, se dedicaron a lo que más les gusta, es decir, romper, destrozar, saquear y robar hasta el dinero de la caja de alguna tienda del centro de la ciudad.
La policía les cascó y ello le cascaron a la policía. Naturalmente, los sindicatos convocantes se desmarcaron de todos estos actos de vandalismo y lo cierto es que los mal llamados “antisistema” necesitan poco pretexto para hacer lo que hiceron. Me recuerdan “al cojo Manteca”, que los lectores más maduros recordarán en las manifestaciones de estudiantes, en el posfranquismo, individuo que ni era estudiante ni nada, pero que disfrutaba rompiendo cosas en la calle con su muleta, sobre todo las cabinas de teléfono, por las que tenía especial fijación.
En fin, la jornada de huelga mal llamada general ha pasado sin pena ni gloria y todo sigue igual, excepción hecha de los destrozos y daños varios en las calles de las principales ciudades de España. Afortunadamente no ha habido víctimas mortales y pocos heridos. El gobierno de la Nación no va a rectificar las líneas de su reforma laboral, aunque tiende la mano a los sindicatos, como siempre lo ha hecho, entre otras cosas porque son palo del mismo árbol y además es su obligación, como lo es pactar con las patronales, porque todos vamos en el mismo barco y la economía no es más que un artilugio inventado entre todos y que afecta a todos, por lo que la única solución para que vaya mejor es que todos arrimemos el hombro. Así que manos a la obra y a trabajar, inventar y ahorrar, para poder invertir, que es la única manera de que esto marche mejor.
Y la huelga general? Pues fue virtual, como ya había dicho yo en mi anterior artículo.
jueves, 30 de septiembre de 2010
lunes, 27 de septiembre de 2010
UNA HUELGA VIRTUAL
La huelga general siempre ha sido y se ha considerado como un instrumento revolucionario, propio de la lucha de clases, concebida para lograr paralizar un pais y hacer caer un gobierno y a un sistema político. En ese sentido, es el instrumento más enérgico de que disponen los sindicatos de clase para hacer patentes sus peticiones y reivindicaciones y su disconfomidad con una determinada situación política o social. Aunque es cierto que hay casos en la historia de huelgas generales protagonizadas o inspiradas por la derecha más reaccionaria (recordemos el caso de las huelgas en Chile contra el Gobierno de Salvador Allende, detrás de las cuales estaban los poderes fácticos más antidemocráticos e incluso la Cia), la realidad es que han sido los partidos y sindicatos de la izquierda, comunistas, socialistas y anarquistas, los que las han impulsado y protagonizado de forma tradicional.
Pero para que una huelga de este tipo represente realmente un poder importante de cambio en cualquier régimen político, requiere, antes que nada y a mi juicio, dos elementos, uno que sea seria y otro que sea durable. Me explicaré. No se puede considerar creíble una huelga convocada con un espacio de tiempo casi tres meses, desde que se produjeron sus alegadas causa. La reacción de nuestros sindicatos españoles ha sido tímida y tardía, con lo cual el efecto real de la medida decae de forma importante. La otra característica de la seriedad de una huelga es que realmente sea seguida y sentida por la gran mayoría de los elementos sociales, que deben de estar dispuestos a sacrificar por esta medida cuestiones importantes, sobre todo de índole económica. Esto entronca con el otro punto a que me refiero, que es la duración. Una huelga de 24 horas, anunciada con varios meses de antelación, pactada claramente con el poder político y protagonizada por sindicatos que forman además parte del mismo aparato que gobierna, del cual reciben importantes subvenciones, no puede ser seria. Naturalmente que habrá mucho sectores que la secunden, pero ello se deberá por una parte a la misma inercia social, en la cual no serán despreciables el factor del miedo a los incidentes, como siempre protagonizados por los mal llamados “piquetes informativos”, que todos sabemos lo que informan y cómo lo hacen, y por otra a que lo que está en juego desde el punto de vista de la economía personal es algo bien poco importante como es un solo dia de trabajo.
Mi opinión es que nuestros sindicatos de clase, claramente desfasados de la realidad social actual y mucho más amigos del poder de lo que parece, a cuya teta se amamantan, lo que han tratado es de “salvar la cara” frente a su público real y potencial. Y que el 29 de septiembre pasará sin pena de gloria, sin que el Gobierno de la nación modifique un ápice sus posturas en la reforma laboral que, por otra parte y como saben perfectamente los líderes sindicales que convocan la jornada de paro, viene impuesta por la situación económica y las directivas europeas, de las cuales ya no se libra nadie en este país. He dicho.
Pero para que una huelga de este tipo represente realmente un poder importante de cambio en cualquier régimen político, requiere, antes que nada y a mi juicio, dos elementos, uno que sea seria y otro que sea durable. Me explicaré. No se puede considerar creíble una huelga convocada con un espacio de tiempo casi tres meses, desde que se produjeron sus alegadas causa. La reacción de nuestros sindicatos españoles ha sido tímida y tardía, con lo cual el efecto real de la medida decae de forma importante. La otra característica de la seriedad de una huelga es que realmente sea seguida y sentida por la gran mayoría de los elementos sociales, que deben de estar dispuestos a sacrificar por esta medida cuestiones importantes, sobre todo de índole económica. Esto entronca con el otro punto a que me refiero, que es la duración. Una huelga de 24 horas, anunciada con varios meses de antelación, pactada claramente con el poder político y protagonizada por sindicatos que forman además parte del mismo aparato que gobierna, del cual reciben importantes subvenciones, no puede ser seria. Naturalmente que habrá mucho sectores que la secunden, pero ello se deberá por una parte a la misma inercia social, en la cual no serán despreciables el factor del miedo a los incidentes, como siempre protagonizados por los mal llamados “piquetes informativos”, que todos sabemos lo que informan y cómo lo hacen, y por otra a que lo que está en juego desde el punto de vista de la economía personal es algo bien poco importante como es un solo dia de trabajo.
Mi opinión es que nuestros sindicatos de clase, claramente desfasados de la realidad social actual y mucho más amigos del poder de lo que parece, a cuya teta se amamantan, lo que han tratado es de “salvar la cara” frente a su público real y potencial. Y que el 29 de septiembre pasará sin pena de gloria, sin que el Gobierno de la nación modifique un ápice sus posturas en la reforma laboral que, por otra parte y como saben perfectamente los líderes sindicales que convocan la jornada de paro, viene impuesta por la situación económica y las directivas europeas, de las cuales ya no se libra nadie en este país. He dicho.
jueves, 16 de septiembre de 2010
EL DECRETO DE LA LENGUA
Pues ya tenemos funcionando al tan controvertido decreto que regula el empleo del gallego y el castellano en las aulas. La norma ha sido contestada desde las trincheras nacionalistas, que tratarán de boicotearlo con sus medios, que no son pocos dentro de la enseñanza, y lo tienen recurrido ante los Tribunales (el Tribunal Superior de Justicia de Galicia ya les ha denegado la suspensión, como era previsible) y desde las filas de Galicia Bilingüe, que opina no cumple con lo prometido en su día por el Presidente Feijoó, o sea que se pusiera la casilla, para que cada padre pudiera elegir el idioma de educación de sus hijos.
Mi sensación es que Feijoó, que es mucho más listo de lo que aparenta, se ha llevado el gato al agua y, dando una de cal y otra de arena, ha conseguido frenar las ansias de los nacionalistas para que la enseñanza fuera exclusivamente en gallego, incluidos por supuesto todos los libros, desactivando la bomba de relojería y el atentado a la libertad, que suponía el anterior decreto, pero dejando un cauce importante para que la lengua de Rosalía no quede relegada en las aulas a una mera asignatura.
Con este Decreto, le quita oxígeno a Galicia Bilingüe y pone en su sitio a los nacionalistas. No obstante, la norma contiene una precisión que no por evidente es menos importante. Y es que el alumno, aunque reciba la clase en cualquiera de los dos idiomas oficiales en Galicia, podrá dirigirse al profesor en la que prefiera o domine mejor. Este detalle que parece de Perogrullo, porque si las dos lenguas son oficiales, nadie puede prohibir a un ciudadano gallego que las use cuando quiera, es sin embargo el verdadero meollo de la cuestión, por lo que supone de reconcimiento de la libertad del alumno para hablar en la lengua oficial que quiera. También podrá hacer el exámen en la lengua que mejor domine.
Pues como la libertad se parece al agua, que en cuanto abre una pequeña grieta, la va agrandando y se extiende por doquier, este asunto de la libertad de palabra en clase, va a ser el verdadero test para profesores y alumnos, aunque a muchos docentes integristas les va a molestar y surgirán seguramente roces y algún que otro incidente. Pero la realidad es que va a suponer una mejora enorme para los alumnos, pues van a dejar de sentirse presionados por tendencias extradocentes, que tienen su origen en posturas intransigentes que nada tienen que ver con la educación de nuestros jóvenes.
Y lo más simpático y curioso de todo es que, después de toda la polémica habida, la realidad va a imponer en las aulas lo que es normal en la calle en este nuestro país gallego, a saber, que los que hablan galego se entienden perfectamente con los que hablan castellano y las dos lenguas conviven armoniosamente y sin problema alguno, como debe de ser.
Mi sensación es que Feijoó, que es mucho más listo de lo que aparenta, se ha llevado el gato al agua y, dando una de cal y otra de arena, ha conseguido frenar las ansias de los nacionalistas para que la enseñanza fuera exclusivamente en gallego, incluidos por supuesto todos los libros, desactivando la bomba de relojería y el atentado a la libertad, que suponía el anterior decreto, pero dejando un cauce importante para que la lengua de Rosalía no quede relegada en las aulas a una mera asignatura.
Con este Decreto, le quita oxígeno a Galicia Bilingüe y pone en su sitio a los nacionalistas. No obstante, la norma contiene una precisión que no por evidente es menos importante. Y es que el alumno, aunque reciba la clase en cualquiera de los dos idiomas oficiales en Galicia, podrá dirigirse al profesor en la que prefiera o domine mejor. Este detalle que parece de Perogrullo, porque si las dos lenguas son oficiales, nadie puede prohibir a un ciudadano gallego que las use cuando quiera, es sin embargo el verdadero meollo de la cuestión, por lo que supone de reconcimiento de la libertad del alumno para hablar en la lengua oficial que quiera. También podrá hacer el exámen en la lengua que mejor domine.
Pues como la libertad se parece al agua, que en cuanto abre una pequeña grieta, la va agrandando y se extiende por doquier, este asunto de la libertad de palabra en clase, va a ser el verdadero test para profesores y alumnos, aunque a muchos docentes integristas les va a molestar y surgirán seguramente roces y algún que otro incidente. Pero la realidad es que va a suponer una mejora enorme para los alumnos, pues van a dejar de sentirse presionados por tendencias extradocentes, que tienen su origen en posturas intransigentes que nada tienen que ver con la educación de nuestros jóvenes.
Y lo más simpático y curioso de todo es que, después de toda la polémica habida, la realidad va a imponer en las aulas lo que es normal en la calle en este nuestro país gallego, a saber, que los que hablan galego se entienden perfectamente con los que hablan castellano y las dos lenguas conviven armoniosamente y sin problema alguno, como debe de ser.
lunes, 6 de septiembre de 2010
LAS GUIAS TELEFONICAS DE PAPEL
Si es bien cierto que es la tecnología, la que más ayuda al progreso del ser humano, no lo es menos que su progreso se ve a menudo frenado por dos cuestiones principalmente: la inercia cultural de la sociedad y los intereses económicos, las más de las veces poco defendibles, sobre todo cuando se enfrentan al interés común mayoritario.
Un caso paradigmático es el de las guias telefónicas, que nuestra compañia líder telefónica, se empeña en seguir repartiendo por todas las puertas. Y nunca mejor dicho lo de las puertas, porque en bastantes casos, los que las reparten se limitan a tirarlas en la entrada del supuesto usuario.
En el caso de las poblaciones pequeñas, el papel es poco, pero en Madrid, Barcelona o Sevilla, ya estamos hablado de algunos kilos de papel impreso. Y uno se pregunta. Pero a estas alturas, con información telefónica, con internet, todavía queda alguien que se moleste en hojear y buscar un teléfono en esos molotes de papel?. Imagine que quiere buscar a un José Rodriguez Pérez, por ejemplo, en la guia de Madrid. ¿Cuántos puede haber? Y cuanto tiempo tiene que emplear Ud. para buscarlo?
La inmensa mayoria de los usuarios de teléfono no quieren esas guias para nada, como no sea para encender la chimenea en invierno. Y sin embargo, nos las siguen dejando en la puerta de forma regular. Si hay una guía por cada teléfono y hay millones de teléfonos, la conclusión es que el gasto en este concepto prácticamente inútil, es enorme. Parece que lo más lógico sería que lo de la guía de papel fuera una opción a ejercitar por parte del usuario que la pidiera a la telefónica. Pero llenar el país de papel inútil, que no es necesario ni pedido, supone entre otras cosas, encarecer al precio de los servicios. Pero sobre todo nos tiene que hacer sospechar que detrás de este atraso telefónico, se encuentran suculentos contratos que estarán seguramente en manos privilegiadas. Recordemos el caso del Boletín Oficial del Estado o de los billetes de avión. Ha costado años pasar a la vía electrónica, que sólo tiene ventajas, de las cuales la principal quizás es la económica.
Así que, ojo al parche, porque cuando se ven cosas así, no le extraña a uno que haya tantas canonjías ocultas todavía en este país, que no hacen sino engordar bolsillos que no lo merecen y retrasar la competitividad de España, algo de lo que no andamos sobrados, pero que nos hace buena falta. He dicho.
Un caso paradigmático es el de las guias telefónicas, que nuestra compañia líder telefónica, se empeña en seguir repartiendo por todas las puertas. Y nunca mejor dicho lo de las puertas, porque en bastantes casos, los que las reparten se limitan a tirarlas en la entrada del supuesto usuario.
En el caso de las poblaciones pequeñas, el papel es poco, pero en Madrid, Barcelona o Sevilla, ya estamos hablado de algunos kilos de papel impreso. Y uno se pregunta. Pero a estas alturas, con información telefónica, con internet, todavía queda alguien que se moleste en hojear y buscar un teléfono en esos molotes de papel?. Imagine que quiere buscar a un José Rodriguez Pérez, por ejemplo, en la guia de Madrid. ¿Cuántos puede haber? Y cuanto tiempo tiene que emplear Ud. para buscarlo?
La inmensa mayoria de los usuarios de teléfono no quieren esas guias para nada, como no sea para encender la chimenea en invierno. Y sin embargo, nos las siguen dejando en la puerta de forma regular. Si hay una guía por cada teléfono y hay millones de teléfonos, la conclusión es que el gasto en este concepto prácticamente inútil, es enorme. Parece que lo más lógico sería que lo de la guía de papel fuera una opción a ejercitar por parte del usuario que la pidiera a la telefónica. Pero llenar el país de papel inútil, que no es necesario ni pedido, supone entre otras cosas, encarecer al precio de los servicios. Pero sobre todo nos tiene que hacer sospechar que detrás de este atraso telefónico, se encuentran suculentos contratos que estarán seguramente en manos privilegiadas. Recordemos el caso del Boletín Oficial del Estado o de los billetes de avión. Ha costado años pasar a la vía electrónica, que sólo tiene ventajas, de las cuales la principal quizás es la económica.
Así que, ojo al parche, porque cuando se ven cosas así, no le extraña a uno que haya tantas canonjías ocultas todavía en este país, que no hacen sino engordar bolsillos que no lo merecen y retrasar la competitividad de España, algo de lo que no andamos sobrados, pero que nos hace buena falta. He dicho.
viernes, 3 de septiembre de 2010
JUDIOS Y PALESTINOS A VER SI ES DE ESTA
Pues ya tenemos otra vez reunidos a israelitas y palestinos bajo el paraguas protector del presidente Obama. A ver si es de esta.
Son ya más de sesenta años de guerra continua entre dos pueblos que en realidad son primos hermanos, pues vienen de un tronco común de las antiguas tribus de desierto de lo que hoy llamamos medio oriente. En todos estos largos años, los dos pueblos se han matado bajo todas las formas y maneras. Lo más curioso de todo es que cualquiera puede ver que están condenados a entenderse y convivir. Ni los palestinos van a poder acabar con el Estado de Israel, como algunos pretenden, ni los judíos pueden continuar indefinidamente con acciones que menoscaban calaramente los derechos humanos de los otros.
Ayer podíamos ver en la televisión a unos albañiles palestinos que estaban ¡¡¡levantando casas en los asentamientos judíos ilegales¡¡¡. Cuando el locutor les preguntó, contesTaron aquello de “más cornás da el hambre” y siguieron a lo suyo, es decir, a fabricarles a sus enemigos los judíos más integristas sus nuevas viviendas.
Es cierto que en toda negociación ambas partes deben de ceder y que cualquier contrato está condenado al futuro litigio si es desequilibrado e injusto a favor de la una de las partes. Por eso todos deseamos que se llegue realmente a un acuerdo serio y duradero, entre otras cosas y aparte de que la paz es uno de los bienes más preciados para el ser humano, porque el conflicto a que nos referimos nos salpica a todos de una u otra manera.
La primera cuestión importante y en la que ya parecen están de acuerdo ambas partes, es en combatir a los jamaos de Hamás, que no sólo no quieren la paz, sino que ya han dicho que van a boicotear las conversaciones y lo han demostrado en la forma que mejor saben hacerlo, es decir, a tiros, matando ciudadanos israelitas.
Pero los palestinos que quieren la paz, están también dándoles duro a esta gente integrista y que tiene sumida a la franja de Gaza en un auténtico imperio del odio y del terror, explotando para ello la natural inquina contra los judíos, que tampoco se quedan cortos en arrearles candela por todos los medios.
Así pues, a ver si de esta vez se consigue sentar las bases para que puedan existir y coexistir dos estados soberanos, que se respeten. Que así sea.
Son ya más de sesenta años de guerra continua entre dos pueblos que en realidad son primos hermanos, pues vienen de un tronco común de las antiguas tribus de desierto de lo que hoy llamamos medio oriente. En todos estos largos años, los dos pueblos se han matado bajo todas las formas y maneras. Lo más curioso de todo es que cualquiera puede ver que están condenados a entenderse y convivir. Ni los palestinos van a poder acabar con el Estado de Israel, como algunos pretenden, ni los judíos pueden continuar indefinidamente con acciones que menoscaban calaramente los derechos humanos de los otros.
Ayer podíamos ver en la televisión a unos albañiles palestinos que estaban ¡¡¡levantando casas en los asentamientos judíos ilegales¡¡¡. Cuando el locutor les preguntó, contesTaron aquello de “más cornás da el hambre” y siguieron a lo suyo, es decir, a fabricarles a sus enemigos los judíos más integristas sus nuevas viviendas.
Es cierto que en toda negociación ambas partes deben de ceder y que cualquier contrato está condenado al futuro litigio si es desequilibrado e injusto a favor de la una de las partes. Por eso todos deseamos que se llegue realmente a un acuerdo serio y duradero, entre otras cosas y aparte de que la paz es uno de los bienes más preciados para el ser humano, porque el conflicto a que nos referimos nos salpica a todos de una u otra manera.
La primera cuestión importante y en la que ya parecen están de acuerdo ambas partes, es en combatir a los jamaos de Hamás, que no sólo no quieren la paz, sino que ya han dicho que van a boicotear las conversaciones y lo han demostrado en la forma que mejor saben hacerlo, es decir, a tiros, matando ciudadanos israelitas.
Pero los palestinos que quieren la paz, están también dándoles duro a esta gente integrista y que tiene sumida a la franja de Gaza en un auténtico imperio del odio y del terror, explotando para ello la natural inquina contra los judíos, que tampoco se quedan cortos en arrearles candela por todos los medios.
Así pues, a ver si de esta vez se consigue sentar las bases para que puedan existir y coexistir dos estados soberanos, que se respeten. Que así sea.
martes, 31 de agosto de 2010
OTRA DE PANOLIS
Decía en mi artículo anterior, que somo un país de panolis, o que al menos lo hace parecer constantemente a nivel internacional.
Hablaba también antes de Marruecos y su policía. Resulta que hay algunos ciudadanos del reino alauita que han denunciado a la policía española, para lo que han contratado incluso a un abogado que acude a los juicios en jet privado. Otra cosa es quien paga sus servicios, que deben de ser suculentos, sobre todo por colaborar al montaje marroqí, contra nuestra policía, pobrecica ella, que se limita a cumplir la ley salvo pocas excepciones que confirman la regla de que siempre actua de forma democrática y con el reglamento en la mano.
Pues bien, ahí que se van unos cuantos ciudadanos españoles, se supone que amigos del Polisario y por supuesto al margen de cualquier clase de apoyo oficial español, a montarle el pifostio a los marroquíes en El Aiun. Claro, en cuanto llegan y tratan de manifestarse y abrir las pancartas, le caen a golpes, como se dice en Sudamérica, un montón de individuos, que no necesitan porras ni pelotas de goma, para disolver en un pis pas, la entusiasta manifestación de españoles a favor de la noble causa de los Polisarios.
Y uno se pregunta si nuestros ingenuos compatriotas sabían donde se metían o es que ya iban sabiendo a lo que se exponían. Porque llevarlas, las llevaron. Comparen Uds. la foto del abogado del jet privado, rodeado de sus clientes, todos lavadicos y peinadicos, maltratados por la policía española, según denuncian. Y ahora pongan al lado la foto de la mujer con los ojos hinchados a puñetazos producidos por la reacción marroquí ante una manifestación totalmente pacífica. Me parece que sobran los comentarios. Los que de verdad saben pegar, son los policías marroquíes. Nuestra policía, afortunadamente, ya ha perdido la costumbre y las mañas, que las tuvo en su día, como sabemos todos los que peinamos canas.
Me viene a la memoria el caso de un abogado de Vigo, panoli él también, al que se le ocurrió acudir a Turquia y apoyar en algún acto público o de protesta a los pobres kurdos. Claro, si no lo sacamos de allí entre todos, pues podría hasta estar pudriéndose en una cárcel turca, eso en el mejor de los casos.
De todas formas, si es por manifestarse en favor de los derechos humanos, podemos exportar voluntarios españoles, para sitios en donde es notorio que se respetan escrupulosamente. Por ejemplo, podemos mandar un comando a manifestarse a Teherán, para que no maten a pedradas a la pobre mujer acusada de adulterio.
Podemos mandar otro, por ejemplo, a Rusia, para que se manifiesten en la plaza Roja (no sé si ya le han cambiado el nombre), para protestar a favor de la libertad de expresión.
También a Mexico, a manifestarse contra las bandas de narcos, aunque nos los iban a devolver a trocitos.
Podemos mandar comandos de manifestantes de buena fe y totalmente pacíficos a tantos sitios…, aunque luego no nos sorprendamos ni nos quejemos, si los secuestran, los maltratan o los matan directamente. Y encima se nos van a reir, claro.
Hablaba también antes de Marruecos y su policía. Resulta que hay algunos ciudadanos del reino alauita que han denunciado a la policía española, para lo que han contratado incluso a un abogado que acude a los juicios en jet privado. Otra cosa es quien paga sus servicios, que deben de ser suculentos, sobre todo por colaborar al montaje marroqí, contra nuestra policía, pobrecica ella, que se limita a cumplir la ley salvo pocas excepciones que confirman la regla de que siempre actua de forma democrática y con el reglamento en la mano.
Pues bien, ahí que se van unos cuantos ciudadanos españoles, se supone que amigos del Polisario y por supuesto al margen de cualquier clase de apoyo oficial español, a montarle el pifostio a los marroquíes en El Aiun. Claro, en cuanto llegan y tratan de manifestarse y abrir las pancartas, le caen a golpes, como se dice en Sudamérica, un montón de individuos, que no necesitan porras ni pelotas de goma, para disolver en un pis pas, la entusiasta manifestación de españoles a favor de la noble causa de los Polisarios.
Y uno se pregunta si nuestros ingenuos compatriotas sabían donde se metían o es que ya iban sabiendo a lo que se exponían. Porque llevarlas, las llevaron. Comparen Uds. la foto del abogado del jet privado, rodeado de sus clientes, todos lavadicos y peinadicos, maltratados por la policía española, según denuncian. Y ahora pongan al lado la foto de la mujer con los ojos hinchados a puñetazos producidos por la reacción marroquí ante una manifestación totalmente pacífica. Me parece que sobran los comentarios. Los que de verdad saben pegar, son los policías marroquíes. Nuestra policía, afortunadamente, ya ha perdido la costumbre y las mañas, que las tuvo en su día, como sabemos todos los que peinamos canas.
Me viene a la memoria el caso de un abogado de Vigo, panoli él también, al que se le ocurrió acudir a Turquia y apoyar en algún acto público o de protesta a los pobres kurdos. Claro, si no lo sacamos de allí entre todos, pues podría hasta estar pudriéndose en una cárcel turca, eso en el mejor de los casos.
De todas formas, si es por manifestarse en favor de los derechos humanos, podemos exportar voluntarios españoles, para sitios en donde es notorio que se respetan escrupulosamente. Por ejemplo, podemos mandar un comando a manifestarse a Teherán, para que no maten a pedradas a la pobre mujer acusada de adulterio.
Podemos mandar otro, por ejemplo, a Rusia, para que se manifiesten en la plaza Roja (no sé si ya le han cambiado el nombre), para protestar a favor de la libertad de expresión.
También a Mexico, a manifestarse contra las bandas de narcos, aunque nos los iban a devolver a trocitos.
Podemos mandar comandos de manifestantes de buena fe y totalmente pacíficos a tantos sitios…, aunque luego no nos sorprendamos ni nos quejemos, si los secuestran, los maltratan o los matan directamente. Y encima se nos van a reir, claro.
jueves, 26 de agosto de 2010
UN PAIS DE PANOLIS.-
Los dos cooperantes españoles han sido liberados, sanos y salvos, después de un cautiverio de muchos meses e intensas negociaciones. La operación ha sido un éxito, pero el paciente murió. El estado español ha tenido que pagar un montón de millones de euros por su libertad y ha tenido que conseguir y consentir que el cabecilla de la banda de los moros de Al Qaeda, haya quedado libre, después de haber sido detenido y condenado a doce años de cárcel.
Las carcajadas de los integristas se escuchan en todo el mundo. A partir de ahora, ya tienen claro lo que deben de hacer: secuestrar españoles, que los pagan a precio de oro y te dan lo que pides. A los franceses no interesa retenerlos, que el Sarkosi te manda un comando y solo saben andar a tiros. Luego se mata al rehén, pero con eso ni comen, ni compran más armas.
Aquí tenemos que pagar un pastón a los piratas somalíes para que dejen libres nuestros barcos de pesca, cuando la solución estaba bien clara desde el principio. ¿Porqué se han acabado los secuestros de nuestros buques? Pues porque ahora ya andamos a tiros con ellos, que es el único leguaje que entienden y respetan.
Aquí tenemos que soportar que desde el gobierno se no tome por tontos, cuando no dicen que las tropas españolas en Afganistan solo están en plan de ayuda humanitarian, cuando están metidas en una guerra, bien cruel, por cierto. Hace falta que un policía afagano, que al parecer y encima era el hombre de confianza, dispare contra dos oficiales de la Guardia Civil y un traductor, también nacionalizado español, matando a los tres, para que caigamos de la burra de lo que está pasando allí. Y que para los talibanes, que están por todas partes y muchas veces como ha sido el caso, bien camuflados como amigos, somos simple y llanamente enemigos a los que hay que exterminar.
Aquí tenemos jueces que quieren ir a investigar nada menos que a Irak, unos hechos que están más que investigados, además de hacer el ridículo con ordenes de busca y captura contra militares yanquis, que no se van a cumplir, salvo que sean tan tontos de venir a Madrid y presentarse en el Juzgado.
Tendría coña que al Juez Pedraz le dieran permiso para hacer tamaña tontería y que llegará allí y lo secuestraran y luego tuviera que ir el Moratinos a pedir que lo suelten, a cambio de dinero y Dios sabe que más.
Aquí funcionamos como si nada pasara por el mundo, donde hay querras más o menos declaradas, bandas de delincuentes potentísimas y bien organizadas, terrorismos de todo signo y balaceras cada día.
Entonces, los cooperantes, se van de excursion tranquilamente como si fueran a pasear por el desierto de Tabernas, en Almería, y los moros se corren de gusto al ver lo fácil que es secuestrarlos y sacarle el dinero al estado español. Somos un auténtico chollo.
Lo normal, ante este panorama, es que el gobierno español, que está incumpliendo sus propias leyes, los acuerdo de la ONU en material de secuestros terroristas y está dando a estos más oxígeno y publicidad, prohibiera directamente a las ONG, que las más o todas las veces están financiadas con dinero publico, que operen de forma directa en determinados lugares del mundo, en donde se sabe existe peligro cierto de secuestro o atentados. Y el que desobedezca esta orden, que sepa con toda claridad que va a esos sitios bajo su entera responsabilidad.
De lo contrario, el ejemplo va cundir y nos vamos a encontrar con secuestros de españoles a montón. Y nosotros, que en estos temas quedamos siempre como panolis ante el resto del mundo, a soltar la pasta. Pues que bien.
Las carcajadas de los integristas se escuchan en todo el mundo. A partir de ahora, ya tienen claro lo que deben de hacer: secuestrar españoles, que los pagan a precio de oro y te dan lo que pides. A los franceses no interesa retenerlos, que el Sarkosi te manda un comando y solo saben andar a tiros. Luego se mata al rehén, pero con eso ni comen, ni compran más armas.
Aquí tenemos que pagar un pastón a los piratas somalíes para que dejen libres nuestros barcos de pesca, cuando la solución estaba bien clara desde el principio. ¿Porqué se han acabado los secuestros de nuestros buques? Pues porque ahora ya andamos a tiros con ellos, que es el único leguaje que entienden y respetan.
Aquí tenemos que soportar que desde el gobierno se no tome por tontos, cuando no dicen que las tropas españolas en Afganistan solo están en plan de ayuda humanitarian, cuando están metidas en una guerra, bien cruel, por cierto. Hace falta que un policía afagano, que al parecer y encima era el hombre de confianza, dispare contra dos oficiales de la Guardia Civil y un traductor, también nacionalizado español, matando a los tres, para que caigamos de la burra de lo que está pasando allí. Y que para los talibanes, que están por todas partes y muchas veces como ha sido el caso, bien camuflados como amigos, somos simple y llanamente enemigos a los que hay que exterminar.
Aquí tenemos jueces que quieren ir a investigar nada menos que a Irak, unos hechos que están más que investigados, además de hacer el ridículo con ordenes de busca y captura contra militares yanquis, que no se van a cumplir, salvo que sean tan tontos de venir a Madrid y presentarse en el Juzgado.
Tendría coña que al Juez Pedraz le dieran permiso para hacer tamaña tontería y que llegará allí y lo secuestraran y luego tuviera que ir el Moratinos a pedir que lo suelten, a cambio de dinero y Dios sabe que más.
Aquí funcionamos como si nada pasara por el mundo, donde hay querras más o menos declaradas, bandas de delincuentes potentísimas y bien organizadas, terrorismos de todo signo y balaceras cada día.
Entonces, los cooperantes, se van de excursion tranquilamente como si fueran a pasear por el desierto de Tabernas, en Almería, y los moros se corren de gusto al ver lo fácil que es secuestrarlos y sacarle el dinero al estado español. Somos un auténtico chollo.
Lo normal, ante este panorama, es que el gobierno español, que está incumpliendo sus propias leyes, los acuerdo de la ONU en material de secuestros terroristas y está dando a estos más oxígeno y publicidad, prohibiera directamente a las ONG, que las más o todas las veces están financiadas con dinero publico, que operen de forma directa en determinados lugares del mundo, en donde se sabe existe peligro cierto de secuestro o atentados. Y el que desobedezca esta orden, que sepa con toda claridad que va a esos sitios bajo su entera responsabilidad.
De lo contrario, el ejemplo va cundir y nos vamos a encontrar con secuestros de españoles a montón. Y nosotros, que en estos temas quedamos siempre como panolis ante el resto del mundo, a soltar la pasta. Pues que bien.
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