miércoles, 24 de agosto de 2011

EL FIN DE GADAFI

Pues parece evidente que al lunático coronel libio le queda poca cuerda. Como siempre ha sido y sigue siendo, además de un iluminado un fanfarrón, la última baladronada, es su mensaje de que va a ganar la guerra o morir en el intento. Como es notorio que la primera ya la tiene perdida, sólo le queda lo de palmarla o morir matando.

Una vez perdido su emblemático centro de poder, tomado ya con relativa facilidad por parte de los rebeldes, sólo le quedan ahora pocas alternativas. Una de ellas es, efectivamente, caer en combate, otra, nada improbable, es suicidarse. También puede esconderse como hizo Sadam Hussein, aunque más tarde o más temprano lo van a encontrar, sobre todo porque siempre habrá alguno de sus allegados que lo venda, como le pasó al dictador de Irak (los rebeldes ofrecen nada menos de 1.700 euros por su captura, con lo cual ahora sí que está perdido de verdad). Y por último, puede intentar escaparse, aunque le quedan pocos sitios a donde ir. En realidad, sólo le queda Venezuela y su amigo Chávez.

Lo ideal sería que fuera capturado y puesto a disposición del tribunal penal internacional, más que nada porque resultaría ejemplificatorio que un dictador de este fuste tuviera que someterse a las leyes internacionales, que castigan delitos contra la humanidad. Este sería un buen aviso para otros dictadores de los que abundan por desgracia en el mundo. Tiranos que no dudan en lanzar las más potentes armas de guerra contra sus propios ciudadanos indefensos, como está ocurriendo en Siria, régimen este que debe de poner sus barbas a remojar, porque es el próximo al que le toca.

Lo que parece indiscutible es que la rendición total de las fuerzas de Gadafi está muy próxima y su final, en cualquiera de las formas expresadas, a la vuelta de la esquina. Se admiten apuestas sobre cómo acabará.


domingo, 21 de agosto de 2011

LA VISITA DEL PAPA

Con la llegada del pontífice de Roma a España, suceso que se produce periódicamente, pues la Iglesia Católica tiene en la península ibérica, Portugal incluido, uno de sus más importantes bastiones, se ha producido un fenómeno impensable hace muy poco tiempo. Europa Laica, una asociación que predica sobre todo la separación real de la Iglesia, sea la que sea, y el estado democrático, ha logrado convocar y aglutinar en una manifestación a miles de personas (20.000 dicen los organizadores, 5.000 las autoridades).

En primer lugar, hacer constar y recalcar que en Europa Laica no milita gente extremista y mucho menos violenta, sino precisamente bien demócrata y respetuosa de las opiniones de los demás, por lo que los pocos incidentes habidos en esto días son la normal consecuencia de enfrentamientos entre jóvenes de distinta ideología. Por otra parte, a la manifestación se han sumado muchos “indignados” del 15 M y ya sabemos que no todos actúan pacíficamente.

Europa Laica defiende sus ideas con argumentos y todos ellos de peso. No se trata de estar contra el Papa, el vaticano ni mucho menos la religión y los fieles católicos. No es eso, por más que desde la jerarquía de la iglesia de Roma, se trata de confundir a la opinión pública, queriendo calificar de anticlericalismo al laicismo.

Nadie puede negar la enorme fuerza social, política y económica que tiene la iglesia católica, y concretamente en España. El Vaticano lo sabe, lo utiliza y lo exhibe. Las multitudes que se han congregado en Madrid, para recibirle y aclamarle resultan en el fondo toda una manifestación de poder de las que gusta nuestra iglesia mayoritaria. No importa que muchos de los concentrados(habría que hacer una encuesta y los resultados podrían ser sorprendentes, cobre todo entre los jóvenes), no cumplan con la mayoría de los deberes de un católico, algunos olvidados, pero no por ello menos vigentes. Ni vayan a misa los domingos y fiestas de guardar. Ni se confiesen, ni comulguen… Tampoco que muchas chicas hayan dado el espectáculo de enseñar las piernas e incluso en sostén delante del papa. En realidad, lo que le importa a la jerarquía de Roma es el espectáculo de mira cuantos somos, cuantos jóvenes y todos de acuerdo. Este es un mensaje para navegantes y sobre todo para políticos en el poder o para los que aspiran a serlo. La iglesia de Roma no quiere perder sus privilegios en España, porque en gran parte vive de ellos y vive bien. Así que, después de la entrevista de Rajoy con el Papa, todo ha quedado atado y bien atado. Salvo que sobrevenga una catástrofe como la del 11 M, el pontevedrés ya viene cantando el triunfo, por lo que ya le ha podido dar seguridades a “su santidad”, de que la cosa va a ir bien, que no se preocupe, que España va seguir siendo católica. De eso se encarga él. Claro que lo más seguro es que lo haya dicho a la gallega, que es su estilo. Y el papa que es alemán, pero listo como un ajo, pues ya lo ha entendido.

Pero la “guerra” del laicismo no es solamente contra los privilegios de todo tipo que esta religión tiene a todos los niveles en nuestro país. No se olvide que sigue vigente el concordato entre el estado español y la Roma vaticana. Su lucha es contra un estado de cosas que supone terminar algún día con la imbricación existente entre el poder civil, emanado democráticamente de la soberanía popular, y el poder religioso (el mayor del mundo con mucha diferencia), que surge de una estructura piramidal y ancestral, que viene de arriba abajo y cuya cúspide ocupa ahora Benedicto 16. Es una pelea de un pigmeo contra un titán. Pero eso no quita fuerza alguna a las razones de los laicos ni a sus justas demandas.

La iglesia católica, como todas las iglesias, pero más que ninguna otra, es en realidad una tremenda y poderosa maquinaria de poder, que se ejerce de forma medieval y por tanto totalmente antidemocrática. Pero el futuro de la humanidad no puede ir sino por el camino de la democracia real, de la efectiva y verdadera separación del poder civil y el religioso, de la terminación de los privilegios y ayudas de todo tipo que, en el caso de España, rechinan desde hace mucho tiempo. De que todas las confesiones religiosas acepten de forma clara y sincera las leyes emanadas de los poderes democráticos, sin que sea admisible que traten de imponer las suyas propias, que no salen sino de la mente de unos pocos que mandan sobre millones a base de entelequias irracionales, sin ninguna base cierta ni científica.

En este sentido, la manifestación de Europa Laica ha sido un éxito y representa un rayo de luz, aunque tenue, entre tanto papanatismo como se ha podido ver estos días con la visita del Papa. En ese camino hay que seguir, porque conseguir algún día la verdadera separación del poder civil y el eclesiástico es una lucha que merece la pena y uno de los pasos más importantes para conseguir la profundización y el progreso de nuestra democracia.

viernes, 12 de agosto de 2011

LA EUROPA ACOSADA

La unión europea cuenta, al momento, con cuatrocientos cincuenta millones de habitantes, con una moneda única para muchos de los países que la conforman y con el nivel de vida, llamado estado del bienestar, mejor del mundo. Hay otros países más ricos, y en donde abundan las grandes fortunas. Pero en cuanto a respeto de los derechos humanos y de las libertades de la persona, estamos a la cabeza. Naturalmente, todo esto tiene un costo, que no es poco. Mantener la educación, la sanidad, las buenas infraestructuras por aire mar y tierra, ect… es un muy caro. Como consecuencia de todo esto, los países europeos, como ocurre con el más poderoso, o sea, Estados Unidos, viven constantemente endeudados.

Pero somos una isla. En el resto del mundo abundan la miseria, el hambre, las injusticias, la corrupción total como medio de gobierno…el atraso social, en fin. Y la crisis económica, que se originó como debacle financiera, nos golpea a todos. Al ser países solventes, Italia, España o Bélgica emiten deuda pública, la subastan, que es la forma más real de fijar el precio de las cosas y consiguen la liquidez que precisan para que el sistema continue rodando. Pero precisamente porque la subasta es el sistema más fiable de saber cuánto vale algo, siempre que la subasta sea pública de verdad y llegue a donde tiene que llegar, es decir, a la gran mayoría de los posible compradores, se corre el riesgo de llevarse sorpresas desagradables, como ha ocurrido ahora con las de España o Italia, en la que los tipos de interés a pagar por recibir el dinero prestado, se ha disparado y eso supone ciertamente hipotecar el futuro del país, pues habrá que devolver en su día mucho más dinero del que se contaba. Y aquí llegamos a la realidad de que estas cosas ocurren porque la Unión Europea, es europea, pero aún le falta bastante para ser una verdadera unión. Cierto que existe un Banco Central que puede intervenir y lo hace, para ayudar a cualquiera de los miembros, pero no lo es menos que lo ideal sería que existiera una política común fiscal y económica de todos a una o al menos de los más fuertes, es decir, de los que están integrados en el euro. Mientras tal cosa no se consiga, los grandes capitales, ente los que se encuentran también los europeos, no se olvide esto, tratarán de aprovechar las situaciones de debilidad de cualquier de las economías, que en realidad son fuertes, como España o Italia, para sacar el máximo beneficio de la situación.

Al igual que EEUU va a seguir siendo la primera potencia del mundo no se sabe cuanto tiempo, a pesar de su enorme endeudamiento, Europa va a seguir siendo el referente mundial del bienestar social, a pesar de todos sus problemas. Pero si como dijo Julio César “divide y vencerás”, que la unión hace la fuerza nadie sensato lo pone en duda. O sea que el camino de la Unión Europea es seguir siendo europea y cada vez más unida. Solo de esa manera podremos hacer frente de manera efectiva a estos acosos económicos y a muchos más problemas que nos vendrán encima. Porque, que nadie lo olvide, en realidad somos una isla, en un mundo en donde se vive muy mal. Y nos van a seguir atacando por todas partes. Y si no, al tiempo.

LA EUROPA ACOSADA

La unión europea cuenta, al momento, con cuatrocientos cincuenta millones de habitantes, con una moneda única para muchos de los países que la conforman y con el nivel de vida, llamado estado del bienestar, mejor del mundo. Hay otros países más ricos, y en donde abundan las grandes fortunas. Pero en cuanto a respeto de los derechos humanos y de las libertades de la persona, estamos a la cabeza. Naturalmente, todo esto tiene un costo, que no es poco. Mantener la educación, la sanidad, las buenas infraestructuras por aire mar y tierra, ect… es un muy caro. Como consecuencia de todo esto, los países europeos, como ocurre con el más poderoso, o sea, Estados Unidos, viven constantemente endeudados.

Pero somos una isla. En el resto del mundo abundan la miseria, el hambre, las injusticias, la corrupción total como medio de gobierno…el atraso social, en fin. Y la crisis económica, que se originó como debacle financiera, nos golpea a todos. Al ser países solventes, Italia, España o Bélgica emiten deuda pública, la subastan, que es la forma más real de fijar el precio de las cosas y consiguen la liquidez que precisan para que el sistema continue rodando. Pero precisamente porque la subasta es el sistema más fiable de saber cuánto vale algo, siempre que la subasta sea pública de verdad y llegue a donde tiene que llegar, es decir, a la gran mayoría de los posible compradores, se corre el riesgo de llevarse sorpresas desagradables, como ha ocurrido ahora con las de España o Italia, en la que los tipos de interés a pagar por recibir el dinero prestado, se ha disparado y eso supone ciertamente hipotecar el futuro del país, pues habrá que devolver en su día mucho más dinero del que se contaba. Y aquí llegamos a la realidad de que estas cosas ocurren porque la Unión Europea, es europea, pero aún le falta bastante para ser una verdadera unión. Cierto que existe un Banco Central que puede intervenir y lo hace, para ayudar a cualquiera de los miembros, pero no lo es menos que lo ideal sería que existiera una política común fiscal y económica de todos a una o al menos de los más fuertes, es decir, de los que están integrados en el euro. Mientras tal cosa no se consiga, los grandes capitales, ente los que se encuentran también los europeos, no se olvide esto, tratarán de aprovechar las situaciones de debilidad de cualquier de las economías, que en realidad son fuertes, como España o Italia, para sacar el máximo beneficio de la situación.

Al igual que EEUU va a seguir siendo la primera potencia del mundo no se sabe cuanto tiempo, a pesar de su enorme endeudamiento, Europa va a seguir siendo el referente mundial del bienestar social, a pesar de todos sus problemas. Pero si como dijo Julio César “divide y vencerás”, que la unión hace la fuerza nadie sensato lo pone en duda. O sea que el camino de la Unión Europea es seguir siendo europea y cada vez más unida. Solo de esa manera podremos hacer frente de manera efectiva a estos acosos económicos y a muchos más problemas que nos vendrán encima. Porque, que nadie lo olvide, en realidad somos una isla, en un mundo en donde se vive muy mal. Y nos van a seguir atacando por todas partes. Y si no, al tiempo.

jueves, 28 de julio de 2011

NUESTRA LEY DE PROCEDIMIENTO CRIMINAL

Si los códigos penales de cualquier país son importantes por cuanto define lo que es delito y lo que no lo es, cuestión no tan sencilla como parece, por que hay figuras jurídico penales que son bien discutibles y variables, la ley que regula el proceso no lo es menos, pues los pasos que hay que dar hasta que a un ciudadano en un estado de derecho que funcione, se le considere como delincuente, deben de estar regulados correctamente, para garantizar que la Ley se aplique con justicia, cuestión nada fácil.

El proceso penal debe de establecer el sistema que garantice los derechos de todos los implicados en la causa, desde el de los perjudicados o víctimas, hasta los del presunto autor de los hechos que, no lo olvidemos, es inocente técnicamente hasta que no se demuestre lo contrario por sentencia firme.

En ello, en tener una buena ley de proceso penal, nos jugamos mucho. Y ahora hay que preguntarse, ¿qué ley de esta clase tenemos en España? Pues una de 1.888, nada menos, que ha resistido la monarquía, la dictadura de Primeo de Rivera, la república, la dictadura de Franco y la democracia actual.

Que no era fácil cambiar esta vetusta ley, se entiende sólo a la vista de su vida dilatada. Pero al final parece que tenemos un ministro de justicia, que le ha incado el diente a tan importante y espinosa cuestión. Dice el ministro Caamaño, que uno de los motivos por el cual no se ha llegado a gestar y aprobar un nuevo texto de enjuiciamiento criminal, es por la resistencia de los jueces de esta país a perder el poder que les da la instrucción de la causa. Y por ahí iban los tiros.

Ya hubo tiempo y no hace tanto, en que nuestro jueces instruían, o sea investigaban el delito, adoptando medidas cautelares tan importantes como la prisión preventiva o la fijación de fianzas…y también lo juzgaban. Tal desafuero jurídico terminó con la intervención del Tribunal Constitucional y entonces nació el llamado “procedimiento abreviado”, una lindeza que padecemos desde hace años y que si bien terminaba con la contradicción de que el instructor también fuera juez en los delitos menos graves (se crearon los jueces de lo penal), castigaba y castiga al “imputado” (vaya palabreja esta), con la pena de banquillo, pues la resolución que abre el juicio oral no admite recurso. Y así hemos pasado muchos años, sentando en el banco de los acusados, a personas que claramente eran inocentes o que se sabía de antemano que no había pruebas suficientes para su condena. Y en el mejor de los casos ciudadanos a los que no se permite discutir ante un Tribunal superior si tienen que sentarse o no para ser juzgados.

Al amparo del vetusto procedimiento del que nos vales, lleno de parches y correcciones legales, los jueces en este país han gozado de un poder excesivo en fase de instrucción y bastantes han hecho mal uso de él, hasta el punto de que hemos dado lugar al nacimiento de una especie judicial desconocida en otros pagos: la del juez estrella, famoso por sus medidas desmedidas de investigación, aplaudidas a menudo por los partidarios no ya de la justicia rápida, sino del linchamiento mediático. Y cuanto más rriba esté el personaje o más famoso sea, más disfruta el gentío con las imágenes televisadas de personas detenidas y esposadas, simplemente para ir a prestar declaración ante un juez omnipotente y soberbio, que va a jugar con miedo y la presión que agobian al detenido que comparece a su presencia.Esto recuerda en cierto modo al “panem et circenses” de la Roma imperial, pero con sirenas, uniformes y togas por en medio.

En un mundo globalizado y perfectamente comunicado, en donde ya resulta bien difícil escaparse a la acción de la justicia (recuerden el caso Roldán, el Dioni o muchos otros como el más reciente del jefe de la banda que atracó el chalet de Jose Luis Moreno y que fue localizado y detenido en Albania), nuestro jueces siguen trayendo esposados a personas que no se van a escapar, que son infensivas y que incluso son representante electos del pueblo. Curiosamente, esto no se hacía ni en tiempos de la dictadura ni en los primeros de la democracia.

Así las cosas, la reforma que propone y presenta al Parlamento el Ministro de Justicia, intenta restar a los jueces el poder inmediato de la instrucción de la causa que ahora detentan. Se trata de que sean los fiscales los que instruyan y que exista un juez que sean quien decida luego si hay motivos para encarcelar a los interfectos, que perderán el feo nombre de “imputado”, para pasar a ser “investigado”. Así vamos bien, señores.

Bueno, para mi opinión, todo lo que sea dividir el poder es bueno en democracia, sobre todo si tratamos con el asunto más grave al que se puede enfrentar un ciudadano, o sea, que lo quieran meter a la cárcel.

Así, hasta donde yo sé, el sistema va a funcionar con un fiscal que investiga e instruye, un juez de garantía, que decide los puntos más importante en esa fase del proceso y vela por su pureza, o sea, que se respeten las leyes y sobre todos los derechos de las personas implicadas en el caso (de todas) y un juez, tribunal o jurado, que será quien emita el veredicto definitvo.

La cosa suena bien y es seguro que vamos a cambiar para mejor, porque el actual mecanismo del proceso penal en España no sólo está anticuado, sino que ya hace aguas por todas partes y hace mucho tiempo de eso.

viernes, 22 de julio de 2011

Y CAMPS, SEGUNDO ACTO

Escribía yo hace más de un año, en mayo del 2010, que al presidente de Valencia acabarían empapelándolo y se vería ante un jurado popular, lo mejor que se puede hacer con los delitos como el cohecho, que es bueno sean sometidos directamente al criterio popular.

Los acontecimientos recientes han dado la razón a mi escrito y lo que ha ocurrido ahora, cabe calificarlo de esperpento nacional. Rajoy convenció prima facie a Camps para que se declarara culpable y a cambio podría continuar en su cargo, en donde ha sido refrendado por abundante votos, a pesar de este afaire y del Gurtel, que le sombrea constantemente. Así, su abogado llegó a redactar un escrito admitiendo el delito, y esto salió en toda la prensa nacional. Pero Camps, que habría dado su consentimiento como es lógico, al final se lo pensó mejor y decidió dimitir y declararse inocente, prefiriendo enfrentarse al juicio con jurado.

Ya saben Uds. Con qué fuerza defiendo siempre el este principio de presunción de inocencia, pero en este caso, con qué cara va a llegar este señor al juicio a mantener su inocencia, cuando ha reconocido ser culpable hasta por escrito, aunque no haya llegado a firmarlo?. A este hombre, si de verdad acude al juicio, no es que lo vayan a condenar, es que lo van a machacar públicamente. Y van a salir a relucir muchas otras cosas, que para él sería mejor que no vieran la luz.

No sé, quizás es que Camps se ha olfateado alguna maniobra detrás de las propuestas de Génova de mantenerlo como Presidente ya con antecedentes penales (sería el primer caso de la democracia española). Particularmente pienso que Rajoy, que tan amigo suyo decía que era, se la estaba preparando para librarse de él. Por una parte evita el juicio, que le preocupa seguramente mucho más que una condena de conformidad y por la otra, a Camps lo iban a obligar a dimitir más adelante.

Pero el susodicho tiene más conchas que un galápago y le ha devuelto la pelota al jefe y además envenenada, porque por mucho que haya dimitido, ese juicio va a perjudicar al PP y eso al menos para mí está bastante claro.

Así que no les extrañe que el caso de un nuevo giro, el tercero, que consistiría en admitir la culpabilidad es incluso pedir públicamente disculpas, que es lo que tendría que haber hecho desde el primer día. A ver si acierto de nuevo.

lunes, 18 de julio de 2011

LOS DELITOS DEL SEXO

Escribe en el Pais, la cuarta página, el flamante premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, poniendo verde a DSK, a quien pintan sobre un caballo, con armadura, como señor feudal y con dos mujeres en sus rodillas.

Vierte toda su indignación contra lo que él considera un abuso de un poderoso hacia una pobre muchacha, para más emigrante, y lo compara con los nobles y su derecho de pernada, recordando asimismo los abusos de que hacían objeto los señoritos a las criadas de las casas ricas en su atrasado país.

Dice además que Strauss-Khan ha sido tratado como cualquier sospechoso por la policía y los tribunales de Nueva York.

Algo sabemos de esto los que conocemos el funcionamiento de la policía y de los jueces del país de los yanquis y puedo afirmar que allí no se trata a los implicados en cualquier clase de delito o de simple denuncia como sospechosos, sino como si fueran culpables. O sea, que los detienen, lo esposan, los trastean y se los enseñan a la prensa como trofeos humanos de lo bien que funcionan allí las cosas de la justicia. Y da igual que se trate de un anciano o de una mujer, de alguien totalmente inofensivo, que ni ha opuesto resistencia, ni se va a escapar de forma violenta. También da igual que se trate de una personalidad que incluso aspira a ser Presidente de una país tan importante como Francia.

La base para todo este comportamiento realmente grosero y exagerado... pues una simple denuncia. Y si se trata de cuestión sexual, entonces ya la cosa se pone de lo más negro para el denunciado.

El Sr. Vargas Llosa sabrá escribir muy bien, que para eso le han dado el premio, pero de los derechos fundamentales de la persona sabe bien poco. Y lo de la presunción de inocencia le debe de sonar a música celestial.

Todo lo que dice respecto a los señoritos, la criadas, los señores feudales y el derecho de pernada queda muy bonito, pero es pura demagogia, porque es evidente que nada tiene que ver todo ese apasionado discurso con la realidad de lo que ocurrió en el hotel entre el alto directivo de FMI y la asistenta supuestamente agredida.

Mire, Sr. Vargas, en primer lugar, en este asunto hay muchas cosas que no casan y muchas que huelen muy mal. Yo ya lo decía en mi artículo de 3 de julio. Dando por sentado que DSK sea un mujeriego, lo cual que yo sepa no es delito en ningún pais del mundo, eso no quiere decir que sea un violador, ni tampoco que tengamos que creer a pies juntillas a todas las mujeres que denuncian violaciones. Según parece la supuesta agredida, continuó trabajando como si tal cosa y no salió gritando de la habitación. Dígame Ud. Sr. Vargas, como se explica que una camarera pueda tener ingresos en su cuenta o cuentas bancarias por importe de 100.000 dólares. Dígame porqué habla con un delincuente habitual, afirmando que le van a sacar el dinero al panoli de DSK.

Dígame Ud. cómo se entiende que ahora aparece una periodista y escritora, la señora Banon, diciendo que ¡¡¡¡la intentó violar en el año 2.003¡¡¡¡ Oiga, que una periodista y más francesa, yo creo que no la intenta violar nadie que la conozca, y si a alguien se le ocurre tal cosa, lo tiene claro con la que le podía montar. Cuando menos hay que pensar que la denuncia es sospechosamente oportuna o más bien oportunista.

Mire, para mi este señor, como todos los que son denunciados por cualquier delito, es inocente mientras no se demuestre lo contrario y los linchamientos en la prensa están muy bien para la prensa sensacionalista y para la gente ignorante de cómo funciona un estado de derecho, que por desgracia abunda, pero todo un premio Nobel debería de ser un poco más ecuánime, porque al final igual se descubre, que todo este afaire ha sido un montaje de turbios intereses políticos o económicos, para quitarse de en medio a un peligroso rival. Y a ver entonces que cara pone Ud. después de todas las barbaridades que ha soltado en su artículo.

Porque como dice Javier Marias en otro trabajo del suplemento del Pais, ¿Es una mujer no puede mentir por despecho, afán de lucro o venganza? Pues claro que sí y yo le puedo contar como abogado algunos casos paradigmáticos.

Así que respetemos a la víctima, pero también al supuesto culpable, que no lo es técnicamente de momento. Y a lo mejor resulta, después de una investigación a fondo, que las cosas no son como parecen, lo que pasa a menudo y muchas veces en esta clase de delitos.

Mientras tanto, al hombre ya le han arruinado su carrera profesional y política. O sea, que el daño ya está hecho. Y si la tal Mafissatou Dialio, resulta que ha mentido o incluso ha cobrado por montar el número (medias rotas incluidas, que pueden caber dentro del montaje), a ver si le va a pagar a este señor, todo lo que ella espera recibir en el caso, creo que improbable, de que le condenen.