miércoles, 31 de julio de 2013

LA TRAGEDIA DE SANTIAGO

           Cuando vamos en un AVE de los muchos que ya circulan por España, somos conscientes de que estamos desplazándonos a una velocidad de 300 Kilómetros por hora y también que lo hacemos en el vehículo más seguro a esta velocidad que existe hoy en día (tren magnético aparte, que alcanza fácilmente los 500 Kilómetros).


           El que esto escribe lleva años diciendo que el problema no es la velocidad y que precisamente el día que los automóviles circulen a 500 o 1.000 Km por hora ya no habrá accidentes o serán contados. Y ello porque, entonces, habrá desaparecido la pieza que falla en estas máquinas. Es decir, el conductor. Un tren o cualquier vehículo que circule a esas velocidades, ya no puede depender de la falibilidad del ser humano. Tendrá que ser una máquina que lo gobierne y la máquina tiene que preveer, en su programa informático cualquier incidencia que pueda provocar una catástrofe. Y así es, en efecto. El tren de alta velocidad (AVE) español, se inauguró en el año 1992, para la Expo mundial de Sevilla. Han pasado muchos años, veintiuno concretamente, y el tren sigue funcionando a la perfección, sin haber tenido un solo percance grave y guardando puntualmente sus horarios.


           Y toda este acierto increíble hace unos años, se debe sobre todo y por encima de todo a la tecnología que rodea el tren más rápido del país. Si no estoy mal informado, el AVE está dotado, entre otros muchos sistemas de seguridad, de un radar que detecta cualquier objeto en la vía a 5 kilómetros de distancia y que lo hace frenar en caso de peligro. Por supuesto, también frena él solo si el conductor desobedece las señales de velocidad de la via.


           Viene todo esto a cuento, como Ud. ya supondrá, querido lector, por el caso del terrible accidente del ALVIA en Santiago, que todos hemos podido ver a la perfección en el vídeo de las cámaras de seguridad de RENFE.


           Qué es lo que ha fallado en este increíble siniestro?. Todo el mundo le echa la culpa al conductor, en el habitual proceso de linchamiento mediático a que somos muy dados en esta país. Efectivamente, el tren entró a una velocidad completamente excesiva e inadecuada en una curva y era quien manejaba la máquina el que debería de haber levantado el pié mucho antes de llegar a la curva fatídica. Pero no es menos cierto que el accidente se produce porque el tramo en el que descarriló el tren era “de los antiguos”, es decir, de los que no tienen las balizas que hacen parar al convoy si detectan exceso de velocidad para el tramo. La realidad es tan triste como brutal. Si ese tramo de entrada a la estación de Santiago tuviera las medidas de seguridad del AVE, el siniestro no habría ocurrido.


           Pero es que ya resulta increíble a estas alturas que un tren que circula tranquilamente a más de 200 kilómetros por hora pueda depender solamente de la mano humana.


           La posible responsabilidad del conductor del tren y su gradación, ya se decidirá en el proceso penal. Pero y si hubiera sufrido un desmayo o un infarto?. Da igual los muertos y heridos que hubiera habido, que no podría ser castigado.


           Centrarnos ahora en penar con toda dureza a un empleado de RENFE no va a dejar tranquilo a nadie.


           El fallo de fondo en realidad es que no podemos circular con máquinas tan poderosas y tan rápidas que dependan del control de una sola persona. Porque esto que ha pasado, este terrible y doloroso accidente que, en unos treinta segundos ha segado un montón de vidas humanas y puede tener incluso consecuencia económicas muy negativas para nuestras inversiones de trenes de alta velocidad en el mundo (como es sabido somos punteros en esta materia), puede volver a repetirse.


           Urge pues adoptar medidas para que esto no vuelva a pasar y que los trenes frenen sólos cuando tengan que frenar, de manera que todos podamos estar verdaderamente tranquilos, sin pensar en que dependemos de un fallo humano.

           El tren, que se había quedado obsoleto y anticuado, ha vuelto a recuperar su protagonismo sobre distancias cortas y medias y la mejor prueba de su eficacia como medio de transporte son los muchos años de servicio del AVE en España, sin un solo problema.

           El accidente siempre acecha y no digamos el fallo humano, pero la mejor forma de evitarlo es precisamente procurando que cada vez intervenga menos la mano de un conductor o que el mismo vehículo le impida el fallo. Toda esa tecnología ya existe, sólo hay que aplicarla por todas partes lo antes posible. Si ya se hubiera hecho, nos habríamos ahorrado mucho dolor y lágrimas.


domingo, 19 de mayo de 2013

NOVEDADES HIPOTECARIAS


         La sentencia del Tribunal de Justicia de Luxemburgo, de 14 de marzo del 2013, de la que hablamos ahí atrás, relativa a las ejecuciones de hipoteca en España, más la presión social y otras circunstancias bien conocidas, han llevado al partido popular a la aprobación de una disposición, que modifica sensiblemente esta clase de juicios y que establece, además de confirmar las medidas de suspensión de lanzamientos de vivienda en determinados casos de extrema necesidad económica y otras medidas sociales, interesantes modificaciones en este importante campo de las hipotecas bancarias.


         Así, una de las principales es la posibilidad de plantear oposición a la ejecución para el caso de que la escritura de hipoteca contenga claúsulas de las llamadas abusivas, por la legislación de consumo, que son nulas, o sea, inaplicables y sin efectos. La Ley 1/13 de 14 de mayo, establece además, un procedimiento especial para poder formular oposición a procedimientos en marcha, que en los que no se haya procedió ya al lanzamiento y fija un plazo perentorio de un mes desde su entrada en vigor, es decir, hasta el 16 de junio del 2013.


         En cuanto a las clausulas nulas, las más corrientes son las llamadas “suelo”, que fijan un tope de intereses mínimos, lo que convierte el préstamo de variable a fijo, según la sentencia dictada recientemente por el Tribunal Supremo, los intereses abusivos, que ahora quedan fijados en tres veces el interés legal, o el llamado anatocismo, es decir, la capitalización de intereses o sumarlos al capital principal, para calcular los nuevos intereses.


         Otras novedades son la prohibición de que la deuda hipotecaria se pueda ejecutar antes de tres vencimientos o que el Juzgado pueda  rechazar de oficio las clausulas abusivas.


         Decir que todas estas protecciones legales se refieren a prestamos a consumidores, pero queda mucho camino por andar en la práctica judicial para determinar por ejemplo tal concepto y los préstamos sometidos, y sobre todo las consecuencias jurídicas concretas de la existencia de clausulas nulas, que se dejan en realidad a criterio de los tribunales. Esperemos que cunda la razón y la ley se interprete por éstos en el sentido más favorable al ciudadano. Esperemos.

martes, 23 de abril de 2013

LA PRINCESA IMPUTADA


             No hay día que no nos desayunemos con la palabreja. A todas horas y en todos los medios de comunicación aparece este poco afortunado término forense. Hay palabras que, dado su mal gusto y lo feo que suenan, habría que dejar de usarlas o al menos restringir su uso.


         En las numerosas tertulias que nos asolan y tratan de iluminarnos, surgen opinantes y disertadores que alimentan la polémica desde todos los ángulos posibles. Que si la imputación es en realidad una protección jurídica para la persona, porque va a declarar asistido de abogado. Que si habría que determinar si un político debe de dimitir desde el mismo momento en que un juez lo llama a declarar en tal concepto. Que si la imputación es en realidad el comienzo el camino que termina sentando al interesado en el banquillo de los acusados…


         Pero lo que nadie se plantea, o al menos personalmente nunca he escuchado alguna opinión en tal sentido, es que el calificativo resulta bien desagradable. Y más cuando hay que aplicárselo nada menos que a una infanta de la casa Real, o sea, la hija de un rey de España.


         Antes de inventarse el llamado Procedimiento abreviado, existía el denominado procedimiento de urgencia y entonces, y antes el sumario, que todavía lo hay. En el primero, a los que caían en las ruedas de la maquinaria judicial, se les llamaba encartados y a los que cometían delitos más graves, procesados. Eran nombres mucho más adecuados y mejor sonantes al oído.


         En realidad, el procedimiento abreviado es como una máquina apisonadora, porque una vez que se pone en marcha y existe acusación, ya es difícil de parar, porque prácticamente no cabe recurso alguno para evitar sentarse en el banquillo, que en muchos casos ya constituye de por sí una pena anticipada, incluso aunque se vea la flojedad de la acusación.


         El procedimiento penal antiguo de nuestra Ley, era mucho más garantista en tal sentido, pues exigía del trámite del procesamiento, en el cual el juez ya fijaba prácticamente los cargos y el auto correspondiente y razonado era susceptible de recurso de reforma y de apelación, con lo cual a veces ya no se celebraba el juicio, siempre doloroso y humillante para cualquier persona, sobre todo si la inocencia era clara.


         Parece que en la nueva Ley de enjuiciamiento criminal que se prepara las cosas van a cambiar bastante y desaparece el absurdo término de imputado. Será el sospechoso o el acusado, términos menos vejatorios, respecto al que porta la palabra que define la profesión más antigua del mundo y con el ahora se llenan la boca los periodistas, con más deleite o satisfacción según de quien se trate al que llaman a declarar ante juez en tal calidad y sus simpatías o aversiones hacia el mismo.


         En el caso de la infanta, dada su condición de personaje real, el juez ha realizado un importante esfuerzo y ha confeccionado un verdadero auto de procesamiento reseñando todos los indicios que se le han ocurrido, acerca de su posible participación en el caso NOS, pero en la casi totalidad de los procesos penales, se trata de una simple resolución sin motivación alguna.


         Pero en fín, en tanto no se resuelva el recurso planteado o cambie la ley, una hija del rey, por primera vez en la historia de la monarquía española, va a ser llamada delante de un juez para declarar como imputada y tiene que cargar con el desagradable término. Esto es una real putada. Vaya que sí.
         

domingo, 17 de marzo de 2013

LA SENTENCIA DE LUXEMBURGO

        

          La sentencia del Tribunal de Justicia de Luxemburgo, de 14 de marzo del 2013, ha caído como una bomba en la realidad judicial española. Afecta sobre todo a los procedimientos hipotecarios, los que están en marcha y los que se han consumado con el lanzamiento de los deudores de sus viviendas y los que se puedan poner en marcha en el futuro.

         Nuestro juicio hipotecario, regulado por una Ley muy antigua, ha fomentado, es cierto, el crédito abundante y barato, lo que ha producido por un lado riqueza y muchos puestos de trabajo en la construcción, pero también ha sido el causante directo de la burbuja inmobiliaria, que ha estallado con el enorme perjuicio de millones de parados. Consecuencia directa asimismo, ha sido la tramitación de miles de juicios hipotecarios, con sus secuelas de subasta del bien gravado y posterior lanzamiento de sus propietario u ocupantes.

         El proceso para ejecutar una hipoteca es de los llamados sumarios, porque sus trámites son muy reducidos (presentación de la demanda, requerimiento de pago, certificado de cargas y señalamiento de subasta. Por último lanzamiento y toma de posesión por parte del ejecutante). Se caracteriza porque las posibilidades de ejecución, son prácticamente nulas, a salvo un error en las cuentas poco frecuente o el ejercicio de una acción penal, único caso en que es posible paralizar el juicio.

         Pues bien, durante muchos años, nadie ha protestado porque se ejecuten las hipotecas de esta manera. Pero la cosa ha cambiado radicalmente cuando se ha convertido en un grave problema social, con miles y miles de desahucios por todo el país.

         Lo primero que hay que decir es que la más grave y primera responsabilidad de la situación creada, recae precisamente en las entidades bancarias y no hablo de las españolas, que también, si no de las americanas, con sus segunda o terceras hipotecas, las subprime o basura, que se convirtieron en valores al portador, incorporándose a las bolsas del mundo y a los fondos de inversión, por ejemplo. Valores respaldados falsamente por una garantía real.

         Cierto que los bancos españoles nunca han concedido, salvo casos excepcionales, más que la primera hipoteca sobre un inmueble y no menos cierto que se han cubierto bien las espaldas afianzando la operación con la garantía personal del dueño de la casa y aun el aval de terceras personas. Pero su pecado ha estado en las valoraciones excesivas, en la concesión del cien por cien del valor y en aprobar operaciones de personas que claramente se veía no podrían pagar la cuota mensual a poco que vinieran mal dadas.

         Y vinieron, claro, y los bancos se pusieron a ejecutar como locos y lo siguen haciendo, sin tener en cuenta el grave problema social que iban a generar. Pero los bancos, a pesar de lo que pueda parecer, no son intocables, ni están fuera del sistema y están sometidos también al Boletín Oficial del Estado y a las presiones de la sociedad en la que viven y trabajan.

         Así, lo que era un procedimiento socialmente aceptado, se convirtió en uno de los males sociales más destacados y graves del momento. Se crearon asociaciones de afectados, hubo resistencia a los desalojos y peleas con la policía, rebeldía y protestas por parte de diversos estamentos de la sociedad, desde los mismos jueces a los bomberos o los cerrajeros.

         Consecuencia de este caldo de cultivo, se empezó a cuestionar el manido juicio hipotecario y la gente se empezó a criticar la actuación de los bancos, que pedían y obtenían ayudas por todas partes, pero se mostraban inflexibles a la hora de aplicar sus contratos hipotecarios.

         Y empezaron a surgir reclamaciones contra las condiciones de estos contratos, el usurario interés de mora (no cabe calificar de otra manera tipos de hasta el 30 %), las clausulas suelo, la nulidad de muchos procesos hipotecarios tramitados de aquella manera, sin notificación personal alguna a los deudores, la aplicación de valoraciones ínfimas, quedando los deudores debiendo cantidades que suponen la mitad o más de la deuda a pesar de haber perdido la vivienda…

         Y algunos jueces y tribunales comenzaron a dar la razón a los que reclamaban. Personalmente le he ganado un juicio a un banco que reclamaba a mi cliente una deuda de hace 20 años. El crédito era de 10.000 euros y la demanda veía por más de 200.000 euros. Claro, aplicando los bestiales intereses de demora… el juez estimó mis razones y redujo la deuda a 30.000 euros y los intereses de mora los dejó al tipo que establece la Ley de créditos al consumo, o sea, sobre el 12 %. El banco no recurrió.

         Pues bien, estamos en siglo XXI, y tenemos desde hace más de veinte años una legislación que protege al consumidor y castiga con la nulidad de pleno derecho las clausulas abusivas. Y las escrituras de hipoteca están llenas de ellas, sin que el cliente haya podido rechazarlas y muy a menudo ni leerlas. Pero en el proceso hipotecario no se puede o no se podía hacer valer estos derechos.

         Es por ello que ahora el Tribunal europeo de Luxemburgo a instancias de un juez, de un buen juez, declara que nuestro procedimiento de ejecución hipotecaria no se ajusta a las leyes europeas y que en su seno se debe de poder alegar la nulidad de parte o todo el contrato de hipoteca, pidiendo y obteniendo la paralización del proceso en tanto no se resuelva sobre lo pedido al respecto.

         Lo que no se entiende, o se entiende demasiado, es porque los sucesivos gobiernos de España, a la vista de las injusticias y los abusos que se estaban cometiendo por parte de los bancos, no tomaron cartas en el asunto y legislaron con valentía a favor de los ciudadanos. Porque la Directiva europea es ¡¡¡de 1993!!!.

         Ha habido que esperar a que la gente salga a la calle, a que se proteste a todos los niveles, a que haya hasta suicidios, a que un Tribunal europeo les saque los colores a nuestros gobernantes, para que se decidan ahora legislar a toda prisa lo que era de sentido común. Esto refleja la realidad de lo que se dice a menudo respecto el aislamiento de nuestro políticos de la realidad de la calle. Y del miedo al poder financiero de los bancos que, en realidad, son tigres de papel, como diría Mao, porque el poder, el verdadero poder, lo debe de tener el pueblo. No lo olvidemos.

martes, 12 de febrero de 2013

LA DIMISION DEL PAPA


        Cosas veredes, Sancho, por lo visto, hacía unos seiscientos años que un Papa no cesaba voluntariamente en su cargo, suponiendo que sea verdad y que no lo obligaron de cualquier manera. Si uno examina la lista de los 265 Papas de la Iglesia católica, desde San Pedro para acá, llama la atención que todos murieron en el cargo, a salvo alguna excepción que confirma la regla. Algunos, por cierto, asesinados de las más diferentes maneras (al Papa Juan XII, allá por el año 964, lo mató un marido desairado y cornudo, por haberse pasado a su mujer bajo la tiara pontificia). La lista de los fallecidos violentamente o muertos en circunstancias muy extrañas (recordemos al Papa Juan Pablo I, muerto tras sólo 33 dias de pontificado, en el año 1978, en circunstancias nunca esclarecidas) alcanza nada menos que a veinte de ellos.


         También llama la atención el corto periodo de desempeño del cargo en los primeros tiempo de la iglesia oficial de Roma, pues bastantes duraron menos de un año y muchos menos de cinco. Por supuesto los sesenta primeros fueron casi todos santos, aunque todos ellos tuvieran una mano en el cetro papal y la otra en la espada.


         La gran mayoría, con mucha diferencia han sido italianos y más concretamente romanos, porque para eso la sede de este imperio religioso estaba y está en esta ciudad.


         Pero desde hace muchos, muchos años, los Papas se mueren en el cargo. Y la verdad es que no se recuerda a ninguno que llegara a la silla de ruedas.


         Por eso extraña sobremanera este cese voluntario del Pontífice alemán. Al menos en apariencia, no está tan mal de salud, ni el Vaticano ha informado de qué dolencia padece. De cabeza, parece que anda bien. Y en cuanto a capacidad intelectual, pues ha sido de los más lúcidos y cultivados que se recuerdan.


         Así que no se entiende esta renuncia, salvo que se trate de una dimisión. Dado el habitual oscurantismo de ese centro de gran poder político que es la llamada Ciudad Santa (no se lo creen ni ellos) y los tejemanejes propios de una organización cerrada, jerarquizada y donde la democracia está simplemente prohibida, pues la única que ejercen cada muchos años por cierto, es la del cónclave de la cooptación, la verdad es que personalmente no me creo la explicación de Benedicto XVI, porque no encaja nada. Los motivos de tan sorprendente decisión nunca los sabremos, porque quienes los saben jamás va a hablar, a no ser que salga otro mayordomo papal que se vaya de la lengua. En fin, ya tenemos otra vez montado el numerito del humo. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen.

domingo, 3 de febrero de 2013

EL CASO BARCENAS


       Eramos pocos, y parió la abuela. A la complicada situación económica, al orgasmo independentista de Más, se une ahora otro caso de corrupción. El Sr. Bárcenas, que llevó las cuentas del Partido Popular durante bastantes años, aparece con una porrada de millones de euros en Suiza y negocios y propiedades por doquier, o sea, que está forrado y nadie se explica de donde ha salido tanta pasta como tiene o maneja. De su sueldo del PP, desde luego que no.


         El hombre se lo ha montado bien. Tan bien que va a ser muy difícil que los tribunales le puedan meter el diente por vía penal. En primer lugar, se ha preocupado, muy bien asesorado por supuesto, de cumplir con la ley…de la amnistía fiscal, claro, regularizando la parte mala o peligrosa de su fortuna (porque otros ingresos han prescrito tanto en vía criminal como fiscal) En segundo lugar, parece que el dinero estuvo en las cuentas, pero ya no está. Ha salido de Suiza con destino desconocido y lo tiene a buen recaudo, por si las moscas pican, que nunca se sabe, sobre todo ahora que los suizos han aflojado el cinturón de su secreto bancario.


         Así pues, el fiscal lo va a tener bien difícil para poder acusarle de algo, porque el delito de blanqueo de dinero es un cajón de sastre en donde no es fácil rebuscar, ni separar la paja del trigo, para determinar  de dónde procede, porque hasta el peor narcotraficante puede tener dinero obtenido legalmente.


         Pero la que se ha montado con este asunto sí que es gorda. Porque aunque Bárcenas está calladito o dice lo que le conviene y por supuesto no va a dar ruedas de prensa, en el partido popular, como en otros, hay mucha gente y algunos resentidos o desairados y sus luchas internas…y ahora te vas a enterar…Y el bueno de Bárcenas, después de haber cesado “voluntariamente”, seguía con despacho, secretaria y coche pagado por el PP. O sea, en la cúpula del poder.


         Pues resulta que un periódico tan serio como El Pais (fotografías del supuesto Presidente de Venezuela aparte), se despacha con una primera plana, con reproducción en color de una contabilidad, escrita a mano, en donde aparecen pagos periódicos y por cantidades importantes y durante mucho tiempo a los cargos dirigentes del partido, incluyendo al Presidente Rajoy. Y no sólo eso, si no que hay militantes de importancia que admiten las prácticas del sobre en mano a personajes relevantes como la Cospedad, Arenas, ect…


         Bueno, el follón está servido. Cualquiera sabe que los partidos políticos, sobre todo los grandes, no son capaces de sostener sus gastos y los de sus altos representantes con sólo la financiación ordinaria que les concede la Ley. Así que, uniendo todos los elementos del caso y agitándolos, nos sale un cóctel, que no huele nada bien. Claro que no se sabe quien ha hecho llegar la dichosa contabilidad al periódico que la ha publicado ni tampoco Bárcenas ha reconocido su autenticidad. Pero las pruebas caligráficas pueden demostrar si es o no su letra y lo peor es la relación de los ingresos con el caso Gurtel.


         Por supuesto, la consigna del partido es negar rotundamente lo de los sobres y es lo normal. Además uno de los derechos de los acusados es defender su presunción de inocencia, incluso con la mentira (los testigos, en cambio, están obligados a declarar la verdad). Así que el asunto no ha hecho más que empezar y veremos cómo acaba. Pero el daño político, para el partido popular, para el gobierno y para España, ya está hecho, porque ya saben, la mujer del César no solo debe de ser honesta, sino parecerlo.      

viernes, 11 de enero de 2013

CATALUÑA, RUMBO DE COLISION


        Udes. seguramente conocen el chiste de la conversación, por la radio costera, entre el comandante en jefe de una flota americana, compuesta por un portaviones, cruceros, fragatas, submarinos y otros artilugios bélicos, capaces de destruir un pequeño país en poco tiempo, ellos solos, dada su enorme fuerza de fuego y un extraño comunicante, al que requerían para que se apartaran de su rumbo, so peligro de llevárselo por delante. Naturalmente, la enorme máquina de guerra yanqui no iba a variar el rumbo, por un pequeño punto en el radar. Una cosa insignificante, que se interponía en su camino. El almirante avisaba de que eran muchos barcos bien armados los que machaban a toda máquina hacia aquellas coordinadas y avisaba y requería que se apartase, o que se atuviera a las consecuencias. En el otro lado, una sola voz informaba de que allí estaba él solo acompañado de un canario, una botella de vino y un bocadillo de jamón. Y que no se iba a apartar de ninguna manera.

         Los yanquis no entendían nada y pensaban que el tío estaba loco de remate. Sobre todo no comprendía la arrogancia y la tranquilidad con la que se expresaba al otro lado de la comunicación, aquél tipo extravagante, que parecía no entender lo que se le venía encima.

         Bueno, ya saben que al final, el raro comunicante se identificó con los norteamericanos, a los que exigía que cambiaran su rumbo. Al final dijo, aquí, al habla, el faro de Finisterre…Imagínense la cara de los marinos estadounidenses.

         No es que con Cataluña vaya a pasar lo mismo, pero casi. El último episodio de la inauguración del AVE hasta Figueras, roza lo cómico y hasta lo grotesco, por lo que tuvo de diálogo de sordos o mejor, diría yo de diálogo para besugos, aquellos del TBO, en que uno decía una cosa y el otro le contestaba otra que nada tenía que ver.

         Allí se reúnen el Príncipe, el Presidente Rajoy, el Presidente catalán, Más y la Ministra de Fomento. Todos con cara de palo. Se trata de la puesta en marcha de uno de los tramos más importantes de este ferrocarril rápido, en el cual los españoles somos punteros, con el mayor número de kilómetros de vías, después de China, ahí es nada.

         Se trata de la comunicación por tren con Francia y con toda Europa. Pues bien, el alcalde de Gerona (ciudad heroíca que, como Zaragoza, defendió España contra los franceses con miles de víctimas)y el amigo Más no dijeron ni una sola palabra ya no de agradecimiento, sino de reconocimiento por lo que este tramo del AVE supone para Cataluña. Bueno, Más sí dijo que era bueno para comunicarla con Europa, pero todo fueron protestas. El victimismo nacionalista encontró otra vez su cauce más ridículo. Vamos, que yo soy el príncipe, el presidente o la Ministro y me levanto y me voy y me niego a inaugurar nada. O aun más, desenchufo el chisme y les digo a estos verdaderos políticos estúpidos y orgullosos que ya vendremos otro dia a inaugurar, o sea cuando a Udes. les entre la sensatez y un poco de educación. Que sigan esperando y que se compren una silla bien cómoda a tal fin. Porque esto es como cuando uno le da todo lo que pide y más a un hijo y este le trata a baquetazos.

         Naturalmente que esto forma parte de la descentrada España actual en la que estamos con más de seis millones de parados y esperando que a alguien se le ocurran ideas para arreglar o paliar esto y los políticos nacionalistas catalanes, eligen el mejor momento para montar el follón. O sea como si fueran los pilotos del SEPLA o los controladores aéreos, haciendo huelga en Semana Santa, para joder lo más posible. Porque total, con los sueldos millonarios que tienen, no pasa nada porque nos descuentes unos días…

         Y el Príncipe, que representa a la soberanía nacional, porque iba en nombre del Rey, supongo, y el Presidente y la Ministra, tragando quina, aguantando el discurso de unos subordinados que se insubordinan. Porque un presidente de una Comunidad autónoma de este país no es políticamente un igual del Rey o del Presidente del Gobierno. Y si no, mírense la Constitución, ya verán lo que dice.

         Y que Más diga que va a hacer el referéndum por la independencia de Cataluña, aunque sea contra la Ley, es como si un delegado de Hacienda dice que se niega a pagar sus impuestos o un Director General de Tráfico que va a circular cuando quiera a 200 KM por hora. Está muy bonito, oiga, pero es que va a venir Paco con la rebaja. Y esto no va a tardar.

         El bueno de Rajoy, como gallego de pro, ni va ni viene, ni se está quieto, ni se mueve. De momento juega a tragar bilis y poner cara de circunstancias. Pero la profesión va por dentro. Y que nadie se llame a engaño, la colisión se acerca y es inevitable. Entre otras cosas porque hay una señora pequeñita, con mucho poder y que las tiene bien puestas (además es mona ella), que ya avisó lo que va a pasar.

         Los nacionalistas juegan a la provocación y al victimismo, que se les antoja rentable, pero el estado español va a reaccionar bien pronto, probablemente en cuanto se produzca en el Parlamento catalán la Ley de cómo le llamen, que abra el camino a la ilegal consulta. O la redactan muy bien redactada, o se van a encontrar con el primer veto legal del gobierno de Rajoy. Y esto va a pasar ya. Instrumentos sobran en la Carta Magna e incluso en el código penal y por otros cauces también.

         Naturalmente que los independentistas usaran cualquier reacción legal de Madrid para lo de siempre, el victimismo y tratar de ganar adeptos para su causa. Y en ese camino es de augurar que tengan éxito. Por eso viene el rumbo de colisión. Porque de la actitud irresponsable de estos políticos nacionalistas solo se pueden derivar males, para Cataluña, en primer lugar, que va a ser la gran perjudicada de todo esto y para España, que en este caso es el Faro de Finisterre. Digo.