Parece que de esta va la vencida. Sirte, el último bastión importante de Gadafi, se muere. La resistencia parece que se debe más a los muchos mercenarios que se están defendiendo hasta la muerte y a los leales al dictador que cada vez son menos, como suele pasar casi siempre en estos asuntos. Cuando el barco de hunde, las ratas huyen. Pero bien sea por fidelidad o por dinero, nunca lo sabremos bien, todavía queda mucha gente dispuesta al martirio en esta ciudad que nadie conocía, más que los libios, hace pocos meses.
Llama poderosamente la atención que las caravanas de coches que salen de la ciudad, atendiendo al llamado del presidente de la Libia actual, ya reconocida hasta por las Naciones Unidas, para que se marche el que quiera, antes de que entre las bombas de OTAN y las tropas rebeldes arrasen la ciudad, están formadas por vehículos muy nuevos e incluso lujosos. Nada que ver con las salidas de otros refugiados en parecidas circunstancias, con automóviles cacharrosos, que se caen a trozos.
O sea que en Libia, sobre todo los partidarios de Gadafi, o sea los de Sirte, vivían bastante bien. Es por ello que lo defienden tan a fondo y muchos están dispuestos a morir por él. Y el dictador, pagado de sí mismo, escondido eso sí en el último ahujero del desierto libio, los alienta y les empuja para que mueran por él y por su causa. Debe de ser un beduino muy valiente el bueno de hombre, pero no se le ve para nada una actitud numantina de ponerse al frente de los suyos, defendiendo sus ideas y su ciudad natal. Y haciendo frente a los rebeldes y a los bombazos de la OTAN.
En fin que, como decía, las ratas huyen del barco que se hunde y la primera es el famoso alucinado, elucubrante y estrafalario gobernante, que ha conseguido por fin sumir a su pueblo en un mar de sangre. Y lo que se viene ahora encima, porque esto no acaba aquí. Cuando los gadafistas sean vencidos y parece que es cosa de días como mucho, vendrán las venganzas y ajustes de cuentas, que son no ya una tradición entre los árabes, que también, sino una ley y a menudo un dulce placer para ellos.
Los gadafistas lo saben y gran parte de su defensa desesperada es porque saben lo que les aguarda.
En fin, en mi opinión, decir que le deseo lo mejor al pueblo libio y que si no son capaces de montar una democracia mínimamente presentable, al menos que lo intenten y traten de dar un paso adelante en el camino más difícil y costoso del ser humano, que es el de la libertad y el respeto a los derechos humanos.
lunes, 3 de octubre de 2011
lunes, 26 de septiembre de 2011
EL FINAL DE ETA
Todos, o casi todos queremos que ETA desaparezca y vamos a incluir en esta afirmación incluso a la izquierda de BILDU y a muchos etarras de los que están en nuestras cárceles, cumpliendo condenas por su delitos, que recientemente ha suscrito un comunicado que supone un paso importante en ese sentido, aunque faltan muchos más para decir que hemos llegado a la meta.
Supongamos que de verdad existe esa voluntad por parte de la banda y sus acólitos, muñidores, colaboradores o simpatizantes. No nos están regalando nada. En realidad se trata de un cambio de estrategia pero sin renunciar a ninguno de sus objetivos como es la independencia de un territorio imaginario por ellos llamado Euskalerria, que comprendería, según entiendo, además de las tres provincias de Vizcaya, Alava y Guipúzcoa, también parte del sur de Francia y Navarra. Menos mal que no reclaman la Rioja y Aragón.
Como en todo proceso político en el que se reclama la independencia, la autodeterminación, ect., el nacionalista radical pretende siempre imponer a los demás sus tesis, bien por la via de las urnas o de la violencia directa, del terrorismo puro y duro, como ha sido y es todavía, el caso de ETA, puesto que sigue existiendo, aunque parezca mermada y aletargada. Para nada cuentan los demás, los que opinan distinto, aunque sean mayoría. Para ello son simplemente gente equivocada, cuando no malos ciudadanos del sito que sea. Gente en suma que no merece llamarse como ellos, que son los buenos y leales a su tierra, su lengua y sus costumbres.
También la gente de ETA y su entorno pretenden, además de ampliar sus fronteras actuales, convertir a ese pequeño territorio en un régimen socialista a la antigua usanza, con lo cual, de ser así, chocarían frontalmente y enseguida con los otros nacionalistas moderados, que son muchos más y tienen más poder, económico, político y del que haga falta, si es que hiciera. Pero estos son bien de derechas. Luego queda la mayoría de los ciudadanos, que según los votos, se reparte entre PSOE y PP, que por eso son los que, juntos ocasionalmente por razón de estado, son los que gobiernan actualmente en Eskadi.
Y ese es, resumiendo mucho, el cóktel explosivo de este territorio que, por supuesto, forma parte de España según la historia y la Constitución y que nunca ha disfrutado de un régimen de autonomía política mayor del que tiene al amparo de la carta magna de 1978.
Los pasos que está dando la izquierda aberchale, tanto la legalizada, o sea BILDU, como todos los otros escalones, que van desde la cúpula de ETA, hasta sus presos en nuestras prisiones, para mi forma parte de la misma estrategia política de ir haciendo concesiones al Estado español, para que la gente vea que no son tan malos ni tan intransigentes como parecía. Se trata de ir dorando la píldora de forma camaleónica, porque han comprendido por fin, y ya les ha costado, que por la vía de la violencia no tienen futuro alguno y que el estado español, único titular de la violencia legítima en un estado de derecho, va a poder siempre con ellos, que en realidad son pocos y débiles, aunque puedan hacer algo tan fácil y tan cobarde como matar a alguien con un tiro en la nuca o colocar una bomba.
Ahora sueñan con un imposible, como es la amnistía. Y la reclaman. Pero está claro y ya se lo ha dicho Rubalcaba y lo sabe cualquiera que se lea la constitución, que esta medida de gracia general no es posible legalmente. Así que se tendrán que conformar con las medidas individuales que previene el Código Penal y el Reglamento Penitenciario. Aunque se las tendrán que ganar como es lógico, cumpliendo los requisitos que exigen las normas.
Todo esto no quita ni un milímetro a la satisfacción que cualquier ciudadano de este país debe de tener por ver como la banda y sus acólitos van doblando el espinazo ante el estado español nacido en 1.978, aunque ellos lo quieran disimular como un tratado de paz entre iguales. Nada de eso existe, la sangre de muchas víctimas inocentes clama porque se aplique la ley a quienes tan gravemente la ha incumplido.
Que sigan defendiendo sus tesis políticas dentro del amplio y generoso margen de las leyes europeas y españolas. Pero que dejen de una vez la violencia en cualquiera de las numerosas formas en que la han practicado durante tantos años. Y que no pidan nada a cambio, sobre todo si no se les puede dar. A ver si es de esta. Salud.
Supongamos que de verdad existe esa voluntad por parte de la banda y sus acólitos, muñidores, colaboradores o simpatizantes. No nos están regalando nada. En realidad se trata de un cambio de estrategia pero sin renunciar a ninguno de sus objetivos como es la independencia de un territorio imaginario por ellos llamado Euskalerria, que comprendería, según entiendo, además de las tres provincias de Vizcaya, Alava y Guipúzcoa, también parte del sur de Francia y Navarra. Menos mal que no reclaman la Rioja y Aragón.
Como en todo proceso político en el que se reclama la independencia, la autodeterminación, ect., el nacionalista radical pretende siempre imponer a los demás sus tesis, bien por la via de las urnas o de la violencia directa, del terrorismo puro y duro, como ha sido y es todavía, el caso de ETA, puesto que sigue existiendo, aunque parezca mermada y aletargada. Para nada cuentan los demás, los que opinan distinto, aunque sean mayoría. Para ello son simplemente gente equivocada, cuando no malos ciudadanos del sito que sea. Gente en suma que no merece llamarse como ellos, que son los buenos y leales a su tierra, su lengua y sus costumbres.
También la gente de ETA y su entorno pretenden, además de ampliar sus fronteras actuales, convertir a ese pequeño territorio en un régimen socialista a la antigua usanza, con lo cual, de ser así, chocarían frontalmente y enseguida con los otros nacionalistas moderados, que son muchos más y tienen más poder, económico, político y del que haga falta, si es que hiciera. Pero estos son bien de derechas. Luego queda la mayoría de los ciudadanos, que según los votos, se reparte entre PSOE y PP, que por eso son los que, juntos ocasionalmente por razón de estado, son los que gobiernan actualmente en Eskadi.
Y ese es, resumiendo mucho, el cóktel explosivo de este territorio que, por supuesto, forma parte de España según la historia y la Constitución y que nunca ha disfrutado de un régimen de autonomía política mayor del que tiene al amparo de la carta magna de 1978.
Los pasos que está dando la izquierda aberchale, tanto la legalizada, o sea BILDU, como todos los otros escalones, que van desde la cúpula de ETA, hasta sus presos en nuestras prisiones, para mi forma parte de la misma estrategia política de ir haciendo concesiones al Estado español, para que la gente vea que no son tan malos ni tan intransigentes como parecía. Se trata de ir dorando la píldora de forma camaleónica, porque han comprendido por fin, y ya les ha costado, que por la vía de la violencia no tienen futuro alguno y que el estado español, único titular de la violencia legítima en un estado de derecho, va a poder siempre con ellos, que en realidad son pocos y débiles, aunque puedan hacer algo tan fácil y tan cobarde como matar a alguien con un tiro en la nuca o colocar una bomba.
Ahora sueñan con un imposible, como es la amnistía. Y la reclaman. Pero está claro y ya se lo ha dicho Rubalcaba y lo sabe cualquiera que se lea la constitución, que esta medida de gracia general no es posible legalmente. Así que se tendrán que conformar con las medidas individuales que previene el Código Penal y el Reglamento Penitenciario. Aunque se las tendrán que ganar como es lógico, cumpliendo los requisitos que exigen las normas.
Todo esto no quita ni un milímetro a la satisfacción que cualquier ciudadano de este país debe de tener por ver como la banda y sus acólitos van doblando el espinazo ante el estado español nacido en 1.978, aunque ellos lo quieran disimular como un tratado de paz entre iguales. Nada de eso existe, la sangre de muchas víctimas inocentes clama porque se aplique la ley a quienes tan gravemente la ha incumplido.
Que sigan defendiendo sus tesis políticas dentro del amplio y generoso margen de las leyes europeas y españolas. Pero que dejen de una vez la violencia en cualquiera de las numerosas formas en que la han practicado durante tantos años. Y que no pidan nada a cambio, sobre todo si no se les puede dar. A ver si es de esta. Salud.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
EL IMPUESTO DEL PATRIMONIO
No puede ser que el Sr. Rubalcaba, el Sr. Zapatero y la gente del PSOE en general, estén tan desesperados a la vista de que van a perder las elecciones del 20 N (e incluso se habla de que el PP puede conseguir la mayoría absoluta), que vayan recurriendo a cosas tan absurdas como revivir este gravamen.
Udes. se acordarán de que el dichoso impuesto era en realidad una especie de anzuelo o trampa saducea para que la gente declarara todo lo que tenía. A cambio de esos tan importantes datos para la Hacienda pública, la cuota del impuesto era prácticamente simbólica, o sea muy pequeña, salvo en contados casos. Uno se pregunta por qué en su día el gobierno socialista, en lugar de retirar este gravamen no lo modificó y lo aplicó sólo a las grandes fortunas, incrementando de paso el tipo del impuesto.
Ahora al candidato socialista, que es listo como un ajo, se le ha ocurrido que cargar impuestos contra los más ricos vende mucho y así puede lavar la afrenta de la modificación de la Constitución en concubinato con el PP.
La verdad es que no es serio o al menos a mí no me lo parece, modificar los impuestos a la ligera y a toda prisa, para tratar de recuperar simpatías entre el propio electorado. Entre otras cosas porque este impuesto pasaría a ser efectivo el año que viene. Y uno se pregunta si el año que viene ya manda el PP y basta con mayoría absoluta y ahora se opone al impuesto. ¿Es que no puede volver a quitarlo? Pues claro que sí.
Así pues, vamos a no mezclar las cosas, los intereses generales del estado español, con los de cualquier partido que en realidad sólo representa a un parte de la gente de la piel de toro. Dejemos en paz este impuesto absurdo, que bien enterrado está y tratemos de salir adelante con lo que de verdad da dinero. O sea, la creación de riqueza, el trabajo, la imaginación. Y a los que a lo mejor había que meterles un poco de mano es a los bancos a ver si espabilan un poco, porque a mí me parece que, en general, están como boxeador noqueado, que ni pega, ni se defiende. Digo yo.
Udes. se acordarán de que el dichoso impuesto era en realidad una especie de anzuelo o trampa saducea para que la gente declarara todo lo que tenía. A cambio de esos tan importantes datos para la Hacienda pública, la cuota del impuesto era prácticamente simbólica, o sea muy pequeña, salvo en contados casos. Uno se pregunta por qué en su día el gobierno socialista, en lugar de retirar este gravamen no lo modificó y lo aplicó sólo a las grandes fortunas, incrementando de paso el tipo del impuesto.
Ahora al candidato socialista, que es listo como un ajo, se le ha ocurrido que cargar impuestos contra los más ricos vende mucho y así puede lavar la afrenta de la modificación de la Constitución en concubinato con el PP.
La verdad es que no es serio o al menos a mí no me lo parece, modificar los impuestos a la ligera y a toda prisa, para tratar de recuperar simpatías entre el propio electorado. Entre otras cosas porque este impuesto pasaría a ser efectivo el año que viene. Y uno se pregunta si el año que viene ya manda el PP y basta con mayoría absoluta y ahora se opone al impuesto. ¿Es que no puede volver a quitarlo? Pues claro que sí.
Así pues, vamos a no mezclar las cosas, los intereses generales del estado español, con los de cualquier partido que en realidad sólo representa a un parte de la gente de la piel de toro. Dejemos en paz este impuesto absurdo, que bien enterrado está y tratemos de salir adelante con lo que de verdad da dinero. O sea, la creación de riqueza, el trabajo, la imaginación. Y a los que a lo mejor había que meterles un poco de mano es a los bancos a ver si espabilan un poco, porque a mí me parece que, en general, están como boxeador noqueado, que ni pega, ni se defiende. Digo yo.
lunes, 12 de septiembre de 2011
EL 11 S
Yo estuve tres veces, en distintos viajes a la ciudad de los rascacielos, arriba del todo en una de la torres del World Trade Center. Resultaba impresionante contemplar la ciudad, sus ríos, la bahía con el puente Verrazano al fondo, la estatua de la libertad, el resto del los altos edificios de Manhattan, que parecian pequeños vistos desde la enorme altura a que uno se encontraba.
El día en que sucedió el atentado y a la hora que era, todavía no habían empezado estos a llenarse de gente y sobre todo no había comenzado la riada de turistas que, como yo había hecho, accedían a la parte turística del complejo. Si así hubiera sido, no estaríamos hablando de más de tres mil víctimas, sino de más de diez mil.
En fin, el atentado terrorista con mayor número de muertos y heridos de la historia de los atentados, nos pareció a muchos, el día que lo pudimos ver en directo, como una película catastrofista. Han pasado diez años y todavía pone los pelos de punta contemplar las grabaciones.
Curiosamente y al igual que ocurre con otro muchos sucesos famosos como la llegada a la luna, o el asesinato de Kénnedy , haya muchas gentes que piensan en versiones distintas que las oficinales. También ocurrió en España con lo terribles atentados del 11 M.
Se trata de personas que cree en los peces de colores y que les gusta buscar tres patas al gato, cuando normalmente tiene cuatro. Las torres gemelas fueron un atentado de Al Qaeda, organizado por Bin Laden y lo suyos y esto está incluso reconocido por ellos mismos. Así que no merece la pena darle muchas más vueltas al asunto. En cuanto a porqué las torres se desplomaron con tanta facilidad, está más que razonado en distintos informes técnicos y además es de pura lógica. Los edificios se sustentaban sobre una estructura metálica de acero central, es decir, estaban colgados de unas grandes columnas. Si hubiera sido una estructura clásica de hormigón como la mayoría de los edificios, habrían aguantado seguramente el impacto de los aviones y su fuego. Pero las aeronaves eran verdaderas bombas volantes, recién cargadas de combustible. El choque debilitó la estructura y el enorme calor generado fundió el acero al nivel de los impactos, provocando que el peso de los pisos superiores cayera sobre los inferiores. Resultado, una demolición rápida y perfecta.
El mundo cambió desde entonces. El presidente Buhs declaró la guerra a los musulmanes integristas y luego vino todo lo que sabemos, la invasión de Afganistán, Guantánamo, la guerra de Irak y por fin la muerte del Bin Laden. Una de las consecuencias de todo este gasto militar ha sido la crisis económica mundial y ahí seguimos.
Así pues, cabe decir que el 11 S ha provocado un cambio importante en el mundo. Bin Laden se salió con la suya. Darle un fuerte golpe al mundo capitalista. Pero la vida no se acaba. En Nueva York ya existe otra torre más alta que las gemelas que fueron destruidas. Durante el mes siguiente a la catástrofe los hoteles más caros como el Plaza o el W Astoria, llegaron a precios de cuatro estrellas y aun relaban entradas para algún espectáculo. Consulten ahora los precios de los hoteles en la gran manzana y verán que echan fuego, porque no bajan la mayoría de los 300 euros dia. Uno de los resultados de este atentado y no el menos importante, es que New York se ha convertido en una de las macrociudades más seguras del mundo. No hay un momento en que no se vea algún policía es de suponer que hay muchos que no se ven.
El terrorista más famoso del mundo yace en el fondo del mar y las revoluciones populares del norte de Africa nos han traido una bocanada de aire fresco, derribando viejas y corruptas dictaduras.
Tampoco Al Qaeda (la base), parece que haya salido reforzada de esta guerra, sino todo lo contrario. El camino hacia el islamismo moderado será la mejor forma de combatir a los integristas. Por ahí hay que seguir. Y que lo de Nueva York no se vuelva a repetir nunca más. Salud.
El día en que sucedió el atentado y a la hora que era, todavía no habían empezado estos a llenarse de gente y sobre todo no había comenzado la riada de turistas que, como yo había hecho, accedían a la parte turística del complejo. Si así hubiera sido, no estaríamos hablando de más de tres mil víctimas, sino de más de diez mil.
En fin, el atentado terrorista con mayor número de muertos y heridos de la historia de los atentados, nos pareció a muchos, el día que lo pudimos ver en directo, como una película catastrofista. Han pasado diez años y todavía pone los pelos de punta contemplar las grabaciones.
Curiosamente y al igual que ocurre con otro muchos sucesos famosos como la llegada a la luna, o el asesinato de Kénnedy , haya muchas gentes que piensan en versiones distintas que las oficinales. También ocurrió en España con lo terribles atentados del 11 M.
Se trata de personas que cree en los peces de colores y que les gusta buscar tres patas al gato, cuando normalmente tiene cuatro. Las torres gemelas fueron un atentado de Al Qaeda, organizado por Bin Laden y lo suyos y esto está incluso reconocido por ellos mismos. Así que no merece la pena darle muchas más vueltas al asunto. En cuanto a porqué las torres se desplomaron con tanta facilidad, está más que razonado en distintos informes técnicos y además es de pura lógica. Los edificios se sustentaban sobre una estructura metálica de acero central, es decir, estaban colgados de unas grandes columnas. Si hubiera sido una estructura clásica de hormigón como la mayoría de los edificios, habrían aguantado seguramente el impacto de los aviones y su fuego. Pero las aeronaves eran verdaderas bombas volantes, recién cargadas de combustible. El choque debilitó la estructura y el enorme calor generado fundió el acero al nivel de los impactos, provocando que el peso de los pisos superiores cayera sobre los inferiores. Resultado, una demolición rápida y perfecta.
El mundo cambió desde entonces. El presidente Buhs declaró la guerra a los musulmanes integristas y luego vino todo lo que sabemos, la invasión de Afganistán, Guantánamo, la guerra de Irak y por fin la muerte del Bin Laden. Una de las consecuencias de todo este gasto militar ha sido la crisis económica mundial y ahí seguimos.
Así pues, cabe decir que el 11 S ha provocado un cambio importante en el mundo. Bin Laden se salió con la suya. Darle un fuerte golpe al mundo capitalista. Pero la vida no se acaba. En Nueva York ya existe otra torre más alta que las gemelas que fueron destruidas. Durante el mes siguiente a la catástrofe los hoteles más caros como el Plaza o el W Astoria, llegaron a precios de cuatro estrellas y aun relaban entradas para algún espectáculo. Consulten ahora los precios de los hoteles en la gran manzana y verán que echan fuego, porque no bajan la mayoría de los 300 euros dia. Uno de los resultados de este atentado y no el menos importante, es que New York se ha convertido en una de las macrociudades más seguras del mundo. No hay un momento en que no se vea algún policía es de suponer que hay muchos que no se ven.
El terrorista más famoso del mundo yace en el fondo del mar y las revoluciones populares del norte de Africa nos han traido una bocanada de aire fresco, derribando viejas y corruptas dictaduras.
Tampoco Al Qaeda (la base), parece que haya salido reforzada de esta guerra, sino todo lo contrario. El camino hacia el islamismo moderado será la mejor forma de combatir a los integristas. Por ahí hay que seguir. Y que lo de Nueva York no se vuelva a repetir nunca más. Salud.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
LA REFORMA DE LA CONSTITUCION
Los dos partidos mayoritarios de este país nos acaban de demostrar quien manda en realidad en la piel de toro. Ellos dos. El sistema político español se asienta sobre la constitución de 1978, que solo puede ser modificada por una mayoría cualificada de votos parlamentarios, requisito que cumplen el PSOE y el PP si se unen como ha ocurrido ahora. Los demás partidos pueden protestar, patalear y organizar manifestaciones. También los sindicatos pueden hacerlo, pero la realidad es que la reforma, planteada con urgencia y “agosticidad”, como dijo Llamazares en su intervención, ha prosperado y está aprobada de facto.
La izquierda y los movimientos sociales reclaman o más bien claman por un referéndum. El calado, la importancia de la reforma aprobada de forma tan apresurada parecen aconsejarlo. Pero el sistema constitucional no facilita las consultas populares. Decíamos ahí atrás en otro artículo, hablando de democracia, que habría que seguir el ejemplo de Suiza, en donde van a un referéndum por cosas que aquí nos parecerían bien nimias.
Mariano Rajoy, para justificar el porqué no de una consulta del pueblo sobre este importante asunto, ha dicho que saldría caro. La razón es de poco peso. La verdad no es esa, sino que la reforma es de total necesidad y urgencia, en un intento apurado de ofrecer una imagen de seriedad y solvencia de España, frente a las fuertes presiones de los mercados que compran nuestra deuda en las subastas.
Así, los partidos mayoritarios nos gobiernan con las normas del despotismo ilustrado: “todo para el pueblo, pero sin el pueblo” Esto es bueno o malo. Pues como muchas cosas, ni blanco ni negro, o sea, gris. Lo más democrático sería organizar la consulta al pueblo, que es el soberano. Pero la razón de estado en este caso, ha sido de tal urgencia y necesidad, que el Presidente Zapatero, se lo ha comunicado al Presidente “in péctore” Rajoy, que estoy seguro de que ninguno de los dos han explicado claramente las verdaderas razones que subyacen tras la reforma del texto constitucional.
O sea, la dicotomía está entre el respeto a la soberanía popular o la defensa urgente, más bien perentoria, de los intereses de la economía española. Descartado que estemos en manos de gobernantes alocados y teniendo en cuenta que la responsabilidad de la cirugía aplicada a nuestra constitución descansa sobre los dos principales partidos políticos, el que gobierna y el que parece va a gobernar, hay que concluir con que han hecho lo que tenían que hacer. Pero otro día hablaremos de otras reformas de la constitución que a mí se me ocurren para conseguir que el pueblo como tal sea más respetado y oído. A ver si les gustan. Salud.
La izquierda y los movimientos sociales reclaman o más bien claman por un referéndum. El calado, la importancia de la reforma aprobada de forma tan apresurada parecen aconsejarlo. Pero el sistema constitucional no facilita las consultas populares. Decíamos ahí atrás en otro artículo, hablando de democracia, que habría que seguir el ejemplo de Suiza, en donde van a un referéndum por cosas que aquí nos parecerían bien nimias.
Mariano Rajoy, para justificar el porqué no de una consulta del pueblo sobre este importante asunto, ha dicho que saldría caro. La razón es de poco peso. La verdad no es esa, sino que la reforma es de total necesidad y urgencia, en un intento apurado de ofrecer una imagen de seriedad y solvencia de España, frente a las fuertes presiones de los mercados que compran nuestra deuda en las subastas.
Así, los partidos mayoritarios nos gobiernan con las normas del despotismo ilustrado: “todo para el pueblo, pero sin el pueblo” Esto es bueno o malo. Pues como muchas cosas, ni blanco ni negro, o sea, gris. Lo más democrático sería organizar la consulta al pueblo, que es el soberano. Pero la razón de estado en este caso, ha sido de tal urgencia y necesidad, que el Presidente Zapatero, se lo ha comunicado al Presidente “in péctore” Rajoy, que estoy seguro de que ninguno de los dos han explicado claramente las verdaderas razones que subyacen tras la reforma del texto constitucional.
O sea, la dicotomía está entre el respeto a la soberanía popular o la defensa urgente, más bien perentoria, de los intereses de la economía española. Descartado que estemos en manos de gobernantes alocados y teniendo en cuenta que la responsabilidad de la cirugía aplicada a nuestra constitución descansa sobre los dos principales partidos políticos, el que gobierna y el que parece va a gobernar, hay que concluir con que han hecho lo que tenían que hacer. Pero otro día hablaremos de otras reformas de la constitución que a mí se me ocurren para conseguir que el pueblo como tal sea más respetado y oído. A ver si les gustan. Salud.
miércoles, 24 de agosto de 2011
EL FIN DE GADAFI
Pues parece evidente que al lunático coronel libio le queda poca cuerda. Como siempre ha sido y sigue siendo, además de un iluminado un fanfarrón, la última baladronada, es su mensaje de que va a ganar la guerra o morir en el intento. Como es notorio que la primera ya la tiene perdida, sólo le queda lo de palmarla o morir matando.
Una vez perdido su emblemático centro de poder, tomado ya con relativa facilidad por parte de los rebeldes, sólo le quedan ahora pocas alternativas. Una de ellas es, efectivamente, caer en combate, otra, nada improbable, es suicidarse. También puede esconderse como hizo Sadam Hussein, aunque más tarde o más temprano lo van a encontrar, sobre todo porque siempre habrá alguno de sus allegados que lo venda, como le pasó al dictador de Irak (los rebeldes ofrecen nada menos de 1.700 euros por su captura, con lo cual ahora sí que está perdido de verdad). Y por último, puede intentar escaparse, aunque le quedan pocos sitios a donde ir. En realidad, sólo le queda Venezuela y su amigo Chávez.
Lo ideal sería que fuera capturado y puesto a disposición del tribunal penal internacional, más que nada porque resultaría ejemplificatorio que un dictador de este fuste tuviera que someterse a las leyes internacionales, que castigan delitos contra la humanidad. Este sería un buen aviso para otros dictadores de los que abundan por desgracia en el mundo. Tiranos que no dudan en lanzar las más potentes armas de guerra contra sus propios ciudadanos indefensos, como está ocurriendo en Siria, régimen este que debe de poner sus barbas a remojar, porque es el próximo al que le toca.
Lo que parece indiscutible es que la rendición total de las fuerzas de Gadafi está muy próxima y su final, en cualquiera de las formas expresadas, a la vuelta de la esquina. Se admiten apuestas sobre cómo acabará.
Una vez perdido su emblemático centro de poder, tomado ya con relativa facilidad por parte de los rebeldes, sólo le quedan ahora pocas alternativas. Una de ellas es, efectivamente, caer en combate, otra, nada improbable, es suicidarse. También puede esconderse como hizo Sadam Hussein, aunque más tarde o más temprano lo van a encontrar, sobre todo porque siempre habrá alguno de sus allegados que lo venda, como le pasó al dictador de Irak (los rebeldes ofrecen nada menos de 1.700 euros por su captura, con lo cual ahora sí que está perdido de verdad). Y por último, puede intentar escaparse, aunque le quedan pocos sitios a donde ir. En realidad, sólo le queda Venezuela y su amigo Chávez.
Lo ideal sería que fuera capturado y puesto a disposición del tribunal penal internacional, más que nada porque resultaría ejemplificatorio que un dictador de este fuste tuviera que someterse a las leyes internacionales, que castigan delitos contra la humanidad. Este sería un buen aviso para otros dictadores de los que abundan por desgracia en el mundo. Tiranos que no dudan en lanzar las más potentes armas de guerra contra sus propios ciudadanos indefensos, como está ocurriendo en Siria, régimen este que debe de poner sus barbas a remojar, porque es el próximo al que le toca.
Lo que parece indiscutible es que la rendición total de las fuerzas de Gadafi está muy próxima y su final, en cualquiera de las formas expresadas, a la vuelta de la esquina. Se admiten apuestas sobre cómo acabará.
domingo, 21 de agosto de 2011
LA VISITA DEL PAPA
Con la llegada del pontífice de Roma a España, suceso que se produce periódicamente, pues la Iglesia Católica tiene en la península ibérica, Portugal incluido, uno de sus más importantes bastiones, se ha producido un fenómeno impensable hace muy poco tiempo. Europa Laica, una asociación que predica sobre todo la separación real de la Iglesia, sea la que sea, y el estado democrático, ha logrado convocar y aglutinar en una manifestación a miles de personas (20.000 dicen los organizadores, 5.000 las autoridades).
En primer lugar, hacer constar y recalcar que en Europa Laica no milita gente extremista y mucho menos violenta, sino precisamente bien demócrata y respetuosa de las opiniones de los demás, por lo que los pocos incidentes habidos en esto días son la normal consecuencia de enfrentamientos entre jóvenes de distinta ideología. Por otra parte, a la manifestación se han sumado muchos “indignados” del 15 M y ya sabemos que no todos actúan pacíficamente.
Europa Laica defiende sus ideas con argumentos y todos ellos de peso. No se trata de estar contra el Papa, el vaticano ni mucho menos la religión y los fieles católicos. No es eso, por más que desde la jerarquía de la iglesia de Roma, se trata de confundir a la opinión pública, queriendo calificar de anticlericalismo al laicismo.
Nadie puede negar la enorme fuerza social, política y económica que tiene la iglesia católica, y concretamente en España. El Vaticano lo sabe, lo utiliza y lo exhibe. Las multitudes que se han congregado en Madrid, para recibirle y aclamarle resultan en el fondo toda una manifestación de poder de las que gusta nuestra iglesia mayoritaria. No importa que muchos de los concentrados(habría que hacer una encuesta y los resultados podrían ser sorprendentes, cobre todo entre los jóvenes), no cumplan con la mayoría de los deberes de un católico, algunos olvidados, pero no por ello menos vigentes. Ni vayan a misa los domingos y fiestas de guardar. Ni se confiesen, ni comulguen… Tampoco que muchas chicas hayan dado el espectáculo de enseñar las piernas e incluso en sostén delante del papa. En realidad, lo que le importa a la jerarquía de Roma es el espectáculo de mira cuantos somos, cuantos jóvenes y todos de acuerdo. Este es un mensaje para navegantes y sobre todo para políticos en el poder o para los que aspiran a serlo. La iglesia de Roma no quiere perder sus privilegios en España, porque en gran parte vive de ellos y vive bien. Así que, después de la entrevista de Rajoy con el Papa, todo ha quedado atado y bien atado. Salvo que sobrevenga una catástrofe como la del 11 M, el pontevedrés ya viene cantando el triunfo, por lo que ya le ha podido dar seguridades a “su santidad”, de que la cosa va a ir bien, que no se preocupe, que España va seguir siendo católica. De eso se encarga él. Claro que lo más seguro es que lo haya dicho a la gallega, que es su estilo. Y el papa que es alemán, pero listo como un ajo, pues ya lo ha entendido.
Pero la “guerra” del laicismo no es solamente contra los privilegios de todo tipo que esta religión tiene a todos los niveles en nuestro país. No se olvide que sigue vigente el concordato entre el estado español y la Roma vaticana. Su lucha es contra un estado de cosas que supone terminar algún día con la imbricación existente entre el poder civil, emanado democráticamente de la soberanía popular, y el poder religioso (el mayor del mundo con mucha diferencia), que surge de una estructura piramidal y ancestral, que viene de arriba abajo y cuya cúspide ocupa ahora Benedicto 16. Es una pelea de un pigmeo contra un titán. Pero eso no quita fuerza alguna a las razones de los laicos ni a sus justas demandas.
La iglesia católica, como todas las iglesias, pero más que ninguna otra, es en realidad una tremenda y poderosa maquinaria de poder, que se ejerce de forma medieval y por tanto totalmente antidemocrática. Pero el futuro de la humanidad no puede ir sino por el camino de la democracia real, de la efectiva y verdadera separación del poder civil y el religioso, de la terminación de los privilegios y ayudas de todo tipo que, en el caso de España, rechinan desde hace mucho tiempo. De que todas las confesiones religiosas acepten de forma clara y sincera las leyes emanadas de los poderes democráticos, sin que sea admisible que traten de imponer las suyas propias, que no salen sino de la mente de unos pocos que mandan sobre millones a base de entelequias irracionales, sin ninguna base cierta ni científica.
En este sentido, la manifestación de Europa Laica ha sido un éxito y representa un rayo de luz, aunque tenue, entre tanto papanatismo como se ha podido ver estos días con la visita del Papa. En ese camino hay que seguir, porque conseguir algún día la verdadera separación del poder civil y el eclesiástico es una lucha que merece la pena y uno de los pasos más importantes para conseguir la profundización y el progreso de nuestra democracia.
En primer lugar, hacer constar y recalcar que en Europa Laica no milita gente extremista y mucho menos violenta, sino precisamente bien demócrata y respetuosa de las opiniones de los demás, por lo que los pocos incidentes habidos en esto días son la normal consecuencia de enfrentamientos entre jóvenes de distinta ideología. Por otra parte, a la manifestación se han sumado muchos “indignados” del 15 M y ya sabemos que no todos actúan pacíficamente.
Europa Laica defiende sus ideas con argumentos y todos ellos de peso. No se trata de estar contra el Papa, el vaticano ni mucho menos la religión y los fieles católicos. No es eso, por más que desde la jerarquía de la iglesia de Roma, se trata de confundir a la opinión pública, queriendo calificar de anticlericalismo al laicismo.
Nadie puede negar la enorme fuerza social, política y económica que tiene la iglesia católica, y concretamente en España. El Vaticano lo sabe, lo utiliza y lo exhibe. Las multitudes que se han congregado en Madrid, para recibirle y aclamarle resultan en el fondo toda una manifestación de poder de las que gusta nuestra iglesia mayoritaria. No importa que muchos de los concentrados(habría que hacer una encuesta y los resultados podrían ser sorprendentes, cobre todo entre los jóvenes), no cumplan con la mayoría de los deberes de un católico, algunos olvidados, pero no por ello menos vigentes. Ni vayan a misa los domingos y fiestas de guardar. Ni se confiesen, ni comulguen… Tampoco que muchas chicas hayan dado el espectáculo de enseñar las piernas e incluso en sostén delante del papa. En realidad, lo que le importa a la jerarquía de Roma es el espectáculo de mira cuantos somos, cuantos jóvenes y todos de acuerdo. Este es un mensaje para navegantes y sobre todo para políticos en el poder o para los que aspiran a serlo. La iglesia de Roma no quiere perder sus privilegios en España, porque en gran parte vive de ellos y vive bien. Así que, después de la entrevista de Rajoy con el Papa, todo ha quedado atado y bien atado. Salvo que sobrevenga una catástrofe como la del 11 M, el pontevedrés ya viene cantando el triunfo, por lo que ya le ha podido dar seguridades a “su santidad”, de que la cosa va a ir bien, que no se preocupe, que España va seguir siendo católica. De eso se encarga él. Claro que lo más seguro es que lo haya dicho a la gallega, que es su estilo. Y el papa que es alemán, pero listo como un ajo, pues ya lo ha entendido.
Pero la “guerra” del laicismo no es solamente contra los privilegios de todo tipo que esta religión tiene a todos los niveles en nuestro país. No se olvide que sigue vigente el concordato entre el estado español y la Roma vaticana. Su lucha es contra un estado de cosas que supone terminar algún día con la imbricación existente entre el poder civil, emanado democráticamente de la soberanía popular, y el poder religioso (el mayor del mundo con mucha diferencia), que surge de una estructura piramidal y ancestral, que viene de arriba abajo y cuya cúspide ocupa ahora Benedicto 16. Es una pelea de un pigmeo contra un titán. Pero eso no quita fuerza alguna a las razones de los laicos ni a sus justas demandas.
La iglesia católica, como todas las iglesias, pero más que ninguna otra, es en realidad una tremenda y poderosa maquinaria de poder, que se ejerce de forma medieval y por tanto totalmente antidemocrática. Pero el futuro de la humanidad no puede ir sino por el camino de la democracia real, de la efectiva y verdadera separación del poder civil y el religioso, de la terminación de los privilegios y ayudas de todo tipo que, en el caso de España, rechinan desde hace mucho tiempo. De que todas las confesiones religiosas acepten de forma clara y sincera las leyes emanadas de los poderes democráticos, sin que sea admisible que traten de imponer las suyas propias, que no salen sino de la mente de unos pocos que mandan sobre millones a base de entelequias irracionales, sin ninguna base cierta ni científica.
En este sentido, la manifestación de Europa Laica ha sido un éxito y representa un rayo de luz, aunque tenue, entre tanto papanatismo como se ha podido ver estos días con la visita del Papa. En ese camino hay que seguir, porque conseguir algún día la verdadera separación del poder civil y el eclesiástico es una lucha que merece la pena y uno de los pasos más importantes para conseguir la profundización y el progreso de nuestra democracia.
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